El Kybalion
The Kybalion
Se presenta como exégesis de la filosofía hermética remontada al Antiguo Egipto, con Hermes Trismegisto como «Gran Sol Central» del ocultismo y supuesto contemporáneo de Abraham «El Kybalion (Tres Iniciados), trad. castellano · p. 2». Su armazón son los siete principios que cita de un «Kybalion» anterior: «El TODO es Mente; el universo es mental» «El Kybalion (Tres Iniciados), trad. castellano · p. 11», «Como arriba es abajo; como abajo es arriba» «El Kybalion (Tres Iniciados), trad. castellano · p. 13», y los demás. Formula la «Ley del uso»: «Con la ayuda de El Kybalión se puede entrar en cualquier biblioteca» «El Kybalion (Tres Iniciados), trad. castellano · p. 115».
242 afirmaciones · 1 fuente · 1 atribución
Atribución
se consigna, jamás se afirma«El Kybalion (Tres Iniciados), trad. castellano · p. 2»
Cadena de la obra
el testimonio procesado, en esmeraldaAfirmaciones
242 entradas — la voz de la obra, con su pasajeSe presenta como exégesis de la filosofía hermética remontada al Antiguo Egipto, con Hermes Trismegisto como «Gran Sol Central» del ocultismo y supuesto contemporáneo de Abraham.
La cronología pseudo-histórica: Hermes Trismegisto, «Maestro de los Maestros», fundador de astrología y alquimia, deificado como Tot por los egipcios, anterior a Moisés; con la «Gran Logia de las fraternidades místicas» como residencia egipcia que formaba a neófitos.
Los siete principios, citados del «Kybalion» anterior — 1.º Mentalismo: «El TODO es Mente; el universo es mental» (p. 11); 2.º Correspondencia: «Como arriba es abajo; como abajo es arriba» (p. 13); 3.º Vibración: «Nada reposa; todo se mueve; todo vibra» (p. 73); 4.º Polaridad: «Todo es dual; todo tiene polos; todo su par de opuestos» (p. 80); 5.º Ritmo: «Todo fluye y refluye, todo asciende y desciende; la oscilación pendular se manifiesta en todas las cosas; la medida del movimiento hacia la derecha es la misma que el de la oscilación a la izquierda; el Ritmo es la comp» (p. 86); 6.º Causa y Efecto: «Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con Ley» (p. 19).
«del Tiempo, del Espacio, de todo cuanto se mueue y cambia, se encuentra la Realidad Sustancial, la Verdad Fundamental» — [«mueue», del OCR] — «En su esencia, el TODO es incognoscible.»
«El TODO debe ser infinito, porque nada puede existir que defina, limite o ponga restricciones al TODO.» — «El Universo es una creación mental sostenida en la mente del TODO».
«Si bien es cierto que todo está en el TODO, no lo es menos que el TODO está en todas las cosas.» — la Ley de la Paradoja en su forma canónica.
«Los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse.»
«Azar no es más que el nombre que se da a una ley desconocida; hay muchos planos de causación, pero ninguno escapa a la ley.»
«la medida del movimiento hacia la derecha es la misma que el de la oscilación a la izquierda» — «el placer es la oscilación rítmica, de acuerdo con la ley de compensa» —«compensación», partida por el renglón— previamente experimentado».
«Aquel que ha comprendido el Principio de Vibración, ha alcanzado el cetro del Poder.»
«La mente, así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados de estado en estado.» — «arte de transformar o cambiar los estados, cualidades, formas, condiciones mentales, etc., en otros»
«El sexo no es más que una mera manifestación del Género en cierto plano del Gran Plano Físico.»
«Con la ayuda de El Kybalión se puede entrar en cualquier biblioteca.» — el libro definiéndose como clave maestra.
Los tres grandes planos — Físico, Mental, Espiritual — con siete planos mentales menores nombrados uno por uno (Mineral, Elemental A, Vegetal, Elemental B, Animal, Elemental C, Humano).
«los siete principios herméticos están en plena operación en los diversos planos» — «como arriba es abajo, como abajo es arriba», aplicado a los tres planos.
«Usese la Ley contra las leyes; lo superior contra lo inferior.» — el dominio consiste en emplear las fuerzas superiores contra las inferiores.
«Para cambiar vuestra característica o estado mental, cambiad vuestra vibración.» — «El Ritmo puede neutralizarse mediante el Arte de la Polarización.»
«las leyendas sobre los ángeles caídos tienen una base real, como saben todos los ocultistas»
«El propósito de este no es la enunciación de una filosofía o doctrina especial, sino más bien el de dar al estudiante una exegesis de la verdad, que le sirva para conciliar los muchos tópicos de los conocimientos ocultos que puede ya haber adquirido, pero que, aparentemente, son contradictorios y paradojales, lo que a menudo desanima y disgusta al principiante.» — los Tres Iniciados fijan en voz propia el oficio del libro: no añadir doctrina, sino conciliar la que el lector ya trae y se le presenta contradictoria.
«Nuestro intento no es el de erigir un nuevo templo de sabiduría, sino el de colocar en manos del investigador una clave maestra con la cual pueda abrir las numerosas puertas internas que conducen al Templo del Misterio.» — la figura con que se definen: llave, no edificio.
«Ningún conocimiento oculto ha sido tan celosamente guardado como los fragmentos de las enseñanzas herméticas, los que han llegado hasta nosotros a través de las centurias transcurridas desde los tiempos del Gran Fundador, Hermes Trismegisto, “el elegido de los dioses”, quien murió en el antiguo Egipto, cuando la raza actual estaba en su infancia.» — la transmisión se plantea como fragmentaria y la doctrina entera se hace colgar de un fundador único situado en el Egipto antiguo.
«Desde la tierra del Ganges, muchos ocultistas avanzados se dirigieron hacia el Egipto para postrarse a los pies del Maestro.» — invierten la dirección habitual de la deuda: la India va a aprender a Egipto, y no al revés.
«El estudiante de religiones comparadas puede fácilmente percibir la influencia tan grande que las enseñanzas herméticas han ejercido en todas las religiones, sea cual fuere el nombre con que se les conozca ahora, bien en las religiones muertas o bien en las actualmente existentes.» — sostienen una difusión hermética por debajo de todas las religiones históricas, sin nombrar un solo caso.
«Dondequiera que estén las huellas del Maestro, allí los oídos del que está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par» — axioma que atribuyen al Kybalion antiguo: la enseñanza no se busca, llega cuando el discípulo está listo.
«Ellos “reservan la carne para los hombres”, mientras que los demás “dan leche a los niños”, conservan sus perlas de sabiduría para los pocos elegidos capaces de apreciar su valor y de llevarlas a sus coronas, en vez de echárselas a los cerdos que las mancillarían y pisotearían en el cieno de sus chiqueros.» — justifican el secreto por incapacidad del público, con imágenes evangélicas que el propio texto declara anteriores a la era cristiana.
«los labios de la Sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender» — segundo axioma del Kybalion antiguo sobre la reserva; los Tres Iniciados lo ponen de epígrafe al capítulo primero y lo declaran su norma de conducta.
«Los hermetistas nunca han deseado ser mártires, sino que, por el contrario, han permanecido retirados, silenciosos y sonrientes ante los esfuerzos de algunos que se imaginaban, en su ardiente entusiasmo, que podían forzar a una raza de bárbaros a admitir verdades que sólo pueden comprender los que han avanzado mucho en el Sendero.» — el retiro se presenta como prudencia ante la persecución, no como desinterés.
«Si sois verdaderos estudiantes o discípulos, comprenderéis y podréis aplicar estos principios, si no, debéis desarrollaros, pues de otra manera las enseñanzas herméticas no serán para vosotros sino “palabras, palabras, palabras”.» — cierran los preliminares poniendo del lado del lector la carga de comprender: los principios se enuncian y el desarrollo para aplicarlos queda a su cuenta.
«Fue el padre de la sabiduría, el fundador de la astrología, el descubridor de la alquimia.» — la triple fundación que atribuyen a Hermes Trismegisto.
«Las autoridades en la materia lo creen contemporáneo de Abraham, y en algunas de las tradiciones judías se llega a afirmar que Abraham obtuvo muchos de los conocimientos que poseía, del mismo Hermes.» — la sincronía con Abraham se apoya en autoridades y tradiciones judías que no se nombran.
«Después de haber transcurrido muchos años desde su muerte (la tradición afirma que vivió trescientos años), los egipcios lo deificaron e hicieron de él uno de sus dioses, bajo el nombre de Tot.» — la deificación se plantea como posterior a un hombre histórico, no al revés.
«Años después los griegos hicieron también de él otro de sus dioses y lo llamaron “Hermes, el dios de la sabiduría”.» — el segundo tramo de la misma operación: primero Tot en Egipto, después Hermes en Grecia.
«Las enseñanzas herméticas se encuentran en todos los países y en todas las religiones, pero nunca identificadas con un país en particular ni con secta religiosa alguna.» — definen el hermetismo por no tener sede: universal y sin iglesia.
«Lo mismo pasó con las enseñanzas herméticas de los gnósticos cristianos, enseñanzas que se perdieron por el tiempo de Constantino, quien mancilló la filosofía mezclándola con la teología, y la iglesia cristiana perdió entonces su verdadera esencia y espíritu, viéndose obligada a andar a ciegas durante varios siglos, sin que hasta ahora haya encontrado su camino» — la única periodización histórica del libro: Constantino como punto de pérdida, por haber mezclado filosofía y teología.
«Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto perfectamente posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo se abrirán de par en par» — axioma del Kybalion antiguo que fija el número siete y del que cuelga el armazón entero de la obra.
«El principio del Mentalismo El principio de Correspondencia El principio de Vibración El principio de Polaridad El principio del Ritmo El principio de Causa y Efecto 7.. El principio de Generación» — la lista de los siete tal como la enumera el capítulo segundo; el séptimo se llama aquí Generación y solo desde el capítulo XII pasa a llamarse Género. El residuo *7..* y la numeración corrida son del OCR.
«Uno de los antiguos Maestros escribió, largo tiempo ha: “El que comprenda la verdad de que el universo es mental, está muy avanzado en el sendero del adepto”.» — sentencia que atribuyen a uno de los antiguos Maestros, sin nombrarlo, para hacer del mentalismo la puerta del adeptado.
«Sin esta clave maestra el adeptado es imposible, y el estudiante que no la posea, en vano llamará a la puerta del Templo.» — sin el primer principio, ninguno de los otros seis abre nada.
«Su aplicación puede desgarrar un tanto el Velo de Isis, de tal manera que nos permita ver, aunque más no sea, algunos de los rasgos de la diosa.» — el alcance que conceden a la correspondencia: levanta el velo en parte, nunca del todo.
«estudiando la mónada se llega a comprender al arcángel» — la fórmula que resume su uso operativo: razonar de lo conocido a lo desconocido saltando de plano en plano.
«Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra» — axioma de Vibración en la letra del capítulo segundo; el epígrafe del capítulo IX lo trae con otras palabras.
«Este principio encierra la verdad de que todo está en movimiento, de que nada permanece inmóvil, cosas ambas que confirma por su parte la ciencia moderna, y cada nuevo descubrimiento lo verifica y comprueba.» — presentan la vibración apoyada en la ciencia de su tiempo, a la que invocan como confirmación permanente y no como interlocutora.
«Una perfecta comprensión de este principio habilita al estudiante hermético a controlar sus propias vibraciones mentales, así como las de los demás.» — el rendimiento que prometen del tercer principio incluye desde el arranque la acción sobre mentes ajenas.
«Todo es doble; todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado» — axioma de Polaridad en la letra del capítulo segundo; el capítulo X lo repite con otra redacción castellana.
«los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse» — la cola del mismo axioma, que es la que autoriza la Ley de la Paradoja del capítulo VII.
«No hay nada que sea calor absoluto en realidad, indicando simplemente ambos términos, frio y calor, diversos grados de la misma cosa, y que esta se manifiesta en esos opuestos no es más que los polos de eso que se llama calor, o sea la manifestación del principio de polaridad que nos ocupa.» — el ejemplo físico con que fundan la polaridad: los contrarios no son cosas distintas sino tramos de una misma escala.
«Y aun más que esto, es posible cambiar o transmutar las vibraciones de odio por vibraciones de amor, en la propia mente y en la mente de los demás, lo que es considerado como lo más importante por los hermetistas.» — de la polaridad derivan la transmutación de los afectos, y la declaran la aplicación de mayor rango.
«El “Bien” y el “Mal” no son sino los polos de una misma y sola cosa, y el hermetista comprende y conoce perfectamente el arte de transmutar el mal en el bien aplicando inteligentemente el principio de polaridad.» — la consecuencia moral que extraen del cuarto principio, enunciada sin reserva.
«En una palabra, el “arte de polarizar” se convierte en una fase de la alquimia mental, conocida y practicada por los antiguos y modernos Maestros herméticos.» — el nombre técnico bajo el que agrupan la operación.
«Todo fluye y refluye; todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende, todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha, es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda, el ritmo es la compensación» — axioma del Ritmo en la letra del capítulo segundo, distinta de la que trae el epígrafe del capítulo XI.
«consciente o inconscientemente, pero el Maestro lo efectúa conscientemente, y por el solo poder de su voluntad alcanza un grado tal de estabilidad y firmeza mental casi imposible de concebir por esa inmensa muchedumbre que va y viene en un continuado movimiento ondulatorio, impulsada por ese principio de ritmo.» — ponen la diferencia entre el Maestro y la multitud en la conciencia del propio vaivén, no en librarse de él.
«Los hermetistas conocen los medios y los métodos por los cuales se puede ascender más allá del plano ordinario de causas y efectos, hasta cierto grado, y alcanzando mentalmente el plano superior se convierten en causas en vez de efectos.» — la promesa del sexto principio, acotada en la misma frase por un hasta cierto grado.
«La generación existe por doquier; todo tiene sus principios masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos» — axioma del séptimo principio en el capítulo segundo, donde se llama Generación.
«Este principio creador obra siempre en el sentido de “generar”, “regenerar” y “crear”.» — acotan el séptimo principio a la función creadora antes de separarlo del sexo.
«Tales teorías y prácticas no son más que la resurrección de las antiguas doctrinas fálicas, que sólo pueden producir la ruina de la mente, del alma y del cuerpo, y la Filosofía Hermética siempre ha alzado su verbo de protesta contra esas licencias y perversiones de los principios naturales.» — deslindan el séptimo principio de las escuelas sexuales de su tiempo, a las que no nombran.
«Si lo que deseáis son tales enseñanzas, debéis irlas a buscar a otra parte: el hermetismo nada contiene sobre ellas.» — la negativa expresa, y de las pocas del libro que no admiten matiz.
«Para el puro, todas las cosas son puras; para el ruin todas son ruines.» — cierran el deslinde con una sentencia que traslada el problema a la disposición del lector.
«La mente, así como todos los metales y demás elementos, pueden ser transmutados, de estado en estado, de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de vibración en vibración. La verdadera transmutación hermética es una práctica, un método, un arte mental» — axioma del Kybalion antiguo con que abren el capítulo: la alquimia se lee entera como operación sobre la mente.
«Mas no debe suponerse que los antiguos fueran unos ignorantes respecto a lo que las escuelas modernas creen de su exclusiva propiedad.» — reivindican para los antiguos el saber que las escuelas modernas se atribuyen.
«Tampoco debe suponerse que ignoran la química, pues los fragmentos de antiguas escrituras descubiertas muestran que estaban muy familiarizados con las propiedades químicas de los cuerpos.» — el argumento se apoya en fragmentos de escrituras descubiertas que no identifican.
«Así que podéis ver que la transmutación mental no es otra cosa que una especie de química mental; y si preferís el término, una forma especial práctica de psicología mística.» — ofrecen dos equivalencias modernas de su arte y dejan al lector escoger el nombre.
«El primero de los siete principios herméticos es el de mentalismo, que afirma que “el TODO es mente, que el universo es mental”, lo que significa que la única realidad que se oculta tras todo cuanto existe es mente; y el universo en sí mismo es una creación mental, esto es, existe en la mente del TODO.» — el comentario de los Tres Iniciados al primer axioma, y el eje del que dependen los otros seis.
«Es muy cierto que nadie, excepto los alquimistas mentalistas más avanzados, han alcanzado el grado de poder necesario para dominar las condiciones físicas más densas, tales como los elementos de la naturaleza, la producción y cesación de las tempestades, la producción y cesación de terremotos u otros fenómenos físicos de cualquier clase, pero que tales hombres existieron y que existen es una cosa que no duda ningún ocultista,» — el límite que ponen a su propia promesa: el dominio de lo físico queda reservado a unos pocos cuya existencia dan por sabida.
«Estos Maestros no hacen exhibición pública de sus poderes, sino que, por el contrario, permanecen solitarios para poder así actuar y trabajar mejor en el sendero de la realización.» — la ausencia de pruebas queda explicada por la conducta que atribuyen a los Maestros.
«Muchos estudiantes de mentalismo saben que las condiciones materiales dependen de las mentes de los demás, y pueden ser transmutadas y cambiadas de acuerdo con los deseos de la persona que quiere modificar sus condiciones de vida.» — extienden la transmutación a las circunstancias externas por vía de las mentes ajenas.
«Se ha hecho esto tan público hoy en día, que no creemos necesario mencionarlo en detalle, siendo nuestro propósito únicamente el de mostrar la acción de este principio hermético que se oculta tras todas esas varias formas de operar, buenas o malas, porque la fuerza puede ser empleada en ambas direcciones, de acuerdo con el principio hermético de polaridad.» — admiten que la misma técnica sirve para el bien y para el mal, y lo dejan asentado sin condena.
«Más allá de toda apariencia externa o manifestación debe haber siempre una realidad substancial. Esta es la ley.» — el punto de partida del capítulo, enunciado como ley y no como hipótesis.
«Los hombres han dado a esta realidad substancial muchos nombres: algunos la han denominado “Dios”, otros “Divinidad Infinita” y “Eterna Energía”, “Materia”, etc., pero todos han reconocido su existencia.» — reducen teologías y materialismos a nombres distintos de una misma realidad.
«Y esto debe ser así efectivamente, pues nadie, excepto el TODO mismo, puede comprender su propia naturaleza y su propio ser.» — el argumento con que fundan la incognoscibilidad: nada que no sea el TODO puede abarcarlo.
«Mas el dictamen de la razón debe ser recibido hospitalariamente, y tratado con respeto» — axioma del Kybalion antiguo que abre un resquicio: el TODO es incognoscible en su esencia, pero sobre su existencia la razón tiene algo que decir.
«No insistiremos para que aceptéis estas definiciones; las mencionamos con el único objeto de deslindar nuestra posición.» — la reserva metodológica con que presentan sus distinciones entre religión, teología y metafísica.
«Debe ser infinito en Tiempo, o Eterno, debe haber existido siempre, continuamente, pues nada puede haberlo creado jamás, y algo no puede nunca surgir de nada, y si alguna vez no hubiera sido, aunque sólo fuera un instante, no podría “ser”» — deducen la eternidad del TODO por imposibilidad de un comienzo.
«El TODO debe ser inmutable, esto es, no sujeto a cambio en su naturaleza real, porque nada existe que pueda obligarlo a cambiar, ni nada de lo que pueda haberse transformado.» — la inmutabilidad se deriva de que no queda nada fuera que pudiera forzar el cambio.
«La materia no puede manifestar Vida o Mentalidad, y como la mente está manifestada en el universo, el TODO no puede ser materia, pues nada asciende más allá de su propia fuente, nada puede manifestarse en un efecto si no lo está también en la causa, nada puede evolucionar o emerger como consecuente si no está involucrado o involucionado como antecedente.» — el argumento contra el materialismo: lo que aparece en el efecto tenía que estar ya en la causa.
«Y además, la ciencia moderna nos dice que la materia no existe realmente, sino que es “energía o fuerza interrumpida”, esto es, energía o fuerza en un grado menor de intensidad vibratoria.» — apoyan la refutación en la física de su tiempo, cuya autoridad invocan sin nombrar autor.
«Como ha dicho recientemente un escritor, “la materia se sumerge en el Misterio”.» — la fuente queda anónima, como casi todas las que el libro invoca.
«Así que el TODO no puede ser mera fuerza o energía, porque si lo fuera no existiría eso que se llama mente y vida, y ambas sabemos que existen, porque nosotros estamos vivos» — descartan también la energía: lo que no piensa ni vive no puede haber producido pensamiento ni vida.
«El TODO es Mente viviente e infinita, los ituminados lo llaman Espíritu» — el cierre del capítulo del TODO; la letra impresa trae *ituminados*, por iluminados.
«Mas ¿qué es espíritu? Esa pregunta no puede ser contestada, puesto que definirla sería prácticamente definir al TODO, el cual no puede explicarse.» — reconocen que el término con que cerraron el capítulo anterior queda sin definición.
«No, no puede serlo, porque el Universo parece estar hecho de muchas, de múltiples unidades, y está en continuo cambio» — descartan identificar el Universo con el TODO, y con ello el panteísmo.
«Algunos filósofos han contestado a esta pregunta diciendo que el TODO creó el Universo de sí mismo, esto es, sacándolo de su propia substancia.» — la solución emanatista, que enuncian para rechazarla.
«Mas esta respuesta no sirve, puesto que el TODO no puede ser aumentado, ni disminuido, ni dividido, según hemos ya visto, y aunque así fuera no podría cada partícula del Universo estar segura de ser el TODO» — el rechazo: el TODO no se reparte, porque no puede aumentar, disminuir ni dividirse.
«Al crear en esta forma, él no emplea materiales que le aporte el mundo externo, ni se reproduce a sí mismo y, sin embargo, su espíritu compenetra su creación mental» — la analogía con que resuelven el problema: quien imagina crea sin gastar substancia y sigue estando en lo imaginado.
«“El TODO crea en su mente infinita, innumerables universos, los que existen durante eones de tiempo, y así y todo, para Él, la creación, desarrollo, decadencia y muerte de un millón de universos no significa más que el tiempo que se emplea en un abrir y cerrar de ojos”.» — axioma del Kybalion antiguo sobre la pluralidad de universos y la desproporción entre las dos escalas de tiempo.
«La mente infinita del TODO es la matriz del Kosmos» — segundo axioma del capítulo, donde la imagen del origen es femenina.
«El principio de género o generación (véase el capítulo I y otros que seguirán) se manifiesta en todos los planos de la vida: material, mental y espiritual.» — el séptimo principio se introduce aquí, mucho antes de su capítulo, porque sin él no explican la creación.
«Pero, según ya hemos indicado anteriormente, el “género” no significa “sexo”, pues este último no es más que la manifestación material del género.» — la distinción que repiten cada vez que aparece el séptimo principio.
«Mas cuando el TODO se manifiesta en el plano de la generación o creación, entonces actúa de acuerdo con la ley y con el Principio, pues se está moviendo en un plano inferior de existencia.» — el TODO queda sujeto a sus propias leyes solo cuando desciende a crear.
«No vayáis a suponer que el pequeñísimo mundo que os circunda —la Tierra— que no es más que un grano de arena en el universo, es el universo mismo.» — el correctivo de escala que anteponen a toda su cosmología.
«La muerte no es real, ni aun en sentido relativo: no es sino nacer en una vida nueva, y ascendemos y seguiremos ascendiendo a planos de vida cada vez más elevados, durante eones y eones de tiempo.» — la doctrina de continuidad sin la cual no se sostienen ni la ley de compensación ni la caída de los ángeles.
«permanezcamos tranquilos y serenos; estamos seguros y protegidos por el Poder Infinito del Padre-Madre-Mente» — el consuelo con que cierran el capítulo, y el nombre dual que dan a la fuente.
«En la Mente del Padre-Madre, los hijos están en su hogar» — axioma del Kybalion antiguo del que sale ese nombre.
«No hay nadie que no tenga padre o madre en el Universo» — segundo axioma de la misma plana: la filiación se predica de todo ser del Universo, no solo del humano.
«Esto es lo que nos afirman los iluminados, esos que han avanzado tanto en el sendero de realización.» — la autoridad última del libro son los iluminados, a quienes nunca nombra ni cita por escrito.
«El sabio a medias, reconociendo la irrealidad relativa del Universo, se imagina que puede desafiar SUS leyes.» — el error que combate el capítulo: tomar la irrealidad relativa por licencia.
«El verdadero sabio, conociendo la naturaleza del Universo, emplea la Ley contra las leyes: las superiores contra las inferiores, y por medio de la Alquimia trasmuta lo que no es deseable, en lo valioso y de esta manera triunfa.» — axioma del Kybalion antiguo del que sale la fórmula operativa de todo el libro.
«Recordad la paradoja divina que afirma que si bien el “Universo no es, sin embargo es”.» — la forma condensada de la paradoja que da nombre al capítulo.
«Y si el hombre, por su parte, debido a su semisabiduría, actúa y vive y piensa en el Universo como si fuera un sueño (parecido a sus propios ensueños finitos), así se convertirá efectivamente para él, y, al igual que un cadáver que caminase, se encontrará dando vueltas y más vueltas en un círculo, sin hacer el menor progreso y siendo forzado por último a despertarse y vivir por las leyes naturales que él hubiera olvidado.» — el peligro que ven en su propia doctrina cuando se toma por un solo lado.
«Conservad siempre la mente fija en la Estrella, pero mirad dónde ponéis los pies, no vayáis a hundiros en algún abismo.» — la regla práctica con que equilibran lo absoluto y lo relativo.
«Desde el punto de vista absoluto nada hay real excepto el TODO, no importando los términos que empleemos al pensar sobre ello o al discutirlo.» — el polo absoluto de la paradoja.
«Mas el punto de vista absoluto muestra únicamente un solo lado de la cuestión, siendo el otro, el aspecto relativo de la misma.» — y su contrapeso inmediato, que es lo que impide leer el libro como acosmismo.
«Las leyes del Universo no dejan de ser “leyes de hierro” aunque sean de naturaleza mental.» — el mentalismo no ablanda la necesidad; es la respuesta a quien lo tomara por permiso.
«Aunque en el Plano de la Materia tenemos que reconocer sus fenómenos, podemos dominarla (como lo hacen todos, Maestros, en mayor o menor grado), aplicándole las fuerzas superiores.» — el dominio se ejerce reconociendo el plano, no negándolo.
«Los más avanzados Maestros pueden adquirir los poderes que se atribuyen generalmente a los dioses, y existen muchos grados del ser en la gran jerarquía de la vida, cuyos poderes trascienden hasta los de los más elevados Maestros, en un grado inconcebible para los mortales, pero hasta el Maestro más grande y el ser más elevado deben inclinarse ante la Ley y son como nada ante los ojos del TODO.» — la jerarquía no tiene cima alcanzable: por alto que se suba, la Ley sigue estando encima.
«Nadie, sino el TODO, puede escapar a la Ley, y esto es debido a que el TODO es la Ley misma, del cual todas las demás brotan.» — identifican al TODO con la Ley, lo que cierra la posibilidad de un milagro en sentido estricto.
«En realidad, la ciencia no hace más que corroborar las enseñanzas herméticas.» — la relación que postulan con la ciencia es de confirmación, nunca de contraste.
«No hay que maravillarse de ello, si se considera la influencia que el pensamiento hermético ejerció en los filósofos primitivos de Grecia, sobre cuyas doctrinas descansan en gran parte las teorías de la ciencia actual.» — explican la coincidencia por descendencia: la ciencia vendría del hermetismo por vía de los griegos.
«Pero no se caiga en la tentación que, según indica el “Kybalión”, acecha al semisabio: aquella que lo convierte en un ser hipnotizado por la aparente irrealidad de las cosas, de modo que camina de un lado para otro, como soñando, viviendo en un mundo de ensueños, ignorando la vida diaria y su trabajo.» — la figura del semisabio, que es el adversario interno del libro y no un adversario doctrinal.
«Pero —y nótese el otro polo de la verdad—, bajo cualquiera de dichas hipótesis estamos obligados a obrar y a vivir como si esas cosas fugaces fueran reales y substanciales.» — la obligación práctica que sobrevive a la doctrina de la irrealidad.
«El verdadero significado de la vida no es conocido por el hombre en este plano —si es que alguien lo conoce—; pero los más sabios, y nuestras propias intuiciones también, nos enseñan que no nos equivocaremos si tratamos de vivir lo mejor posible y realizar la tendencia universal en el mismo sentido, a pesar de las aparentes evidencias en contra.» — la reserva más franca del libro sobre su propio alcance.
«Recuérdese siempre que la “transmutación y no la negación presuntuosa es el arma del Maestro”.» — la consigna que oponen a la negación presuntuosa del semisabio.
«Otelo, Yago, Hamlet, Lear, Ricardo III, etc., existieron en la mente de Shakespeare en el momento de su concepción o creación. Y, sin embargo, Shakespeare existió también dentro de cada uno de esos personajes, dándoles su vitalidad, su espíritu y su acción» — la analogía literaria con que explican la inmanencia del TODO en lo creado.
«Y mientras puede decirse que Micawber es Dickens, Dickens no es idéntico a Micawber» — la asimetría que sostiene toda la doctrina: el creador está en la criatura sin agotarse en ella.
«El TODO está en la lombriz, mas la lombriz está muy lejos de ser el TODO» — la misma asimetría, dicha ahora del ser más humilde de la escala.
«Esto es muy diferente de la chocante semiverdad que clamorosamente anuncian algunos semisabios, diciendo: “Yo soy Dios”» — deslindan su doctrina de la identificación directa con la divinidad, sin decir a quién se la atribuyen.
«Esto es lo que significa el desarrollo espiritual; el reconocimiento, la realización y la manifestación del Espíritu interno» — definen así lo que llaman religión verdadera, sin contenido de culto ni de creencia.
«Existen muchos Planos del Ser, muchos subplanos de vida, muchos grados de existencia en el Universo» — el anuncio de la escala que el capítulo siguiente desplegará.
«Este proceso se llama involución porque el TODO se “envuelve” en su creación» — el primer tiempo del ciclo cósmico: la creación como descenso de la intensidad vibratoria.
«A este estado involucionario de la creación suele también llamársele “Emanación” de la energía divina, así como el estado evolucionario se denomina “Absorción”» — los dos nombres del doble movimiento, tomados del vocabulario emanatista que en el capítulo V habían rechazado en su forma substancial.
«Todo progreso es una vuelta al hogar. Todo se mueve hacia arriba, adelante, a pesar de las aparentes contradicciones. Este es el mensaje del Iluminado» — el sentido que dan al segundo tiempo del ciclo: la evolución no va a ninguna parte nueva.
«Los antiguos herméticos empleaban la palabra “meditación” para describir el proceso de la creación mental del Universo en la mente del TODO» — el acto creador se nombra con un término de la vida interior, no de la fabricación.
«porque la Gran Obra ha terminado, y todo queda absorbido en El» — el término del ciclo lleva el nombre alquímico de Gran Obra, trasladado de la materia al cosmos.
«Sin embargo, el TODO crea y se manifiesta y parece encontrar cierta satisfacción al hacerlo.» — el hecho que su propia doctrina vuelve difícil de explicar: un absoluto sin carencia que sin embargo crea.
«pero eso es absurdo, porque ¿qué es lo que podrá obtener el TODO que ya no posea?» — descartan que la creación responda a una necesidad del TODO.
«Estrictamente hablando, no puede decirse que haya ninguna “razón” para obrar, porque una razón implica una causa, y el TODO está por encima de la causa» — la pregunta por el motivo queda fuera de alcance porque un motivo sería una causa, y el TODO precede a la causación.
«En opinión de los que esto escriben, la respuesta se halla encerrada en el íntimo ser del TODO, en su ser secreto.» — una de las pocas veces que los Tres Iniciados hablan como autores que opinan y no como transmisores.
«Hermes el Grande, cuando le fue formulada esa pregunta por alguno de sus más avanzados estudiantes, contestó apretando los labios fuertemente y no diciendo una palabra, como si indicase que no había respuesta.» — la anécdota con que cierran la cuestión; el propio texto ofrece a continuación dos lecturas del silencio, y no elige.
«la Filosofía Hermética considera que el Universo puede dividirse en tres grandes clases de fenómenos, conocidas como los Tres Grandes Planos: 1. El Plano Físico 2. El Plano Mental 3. El Plano Espiritual» — la división de la que depende toda la cosmología del libro.
«Esta nueva dimensión, que por el momento es la base de muchas especulaciones bajo el nombre de Cuarta Dimensión, es el tipo usado para determinar los “grados” o planos» — identifican el criterio de los planos con la cuarta dimensión que se especulaba en su tiempo.
«Esta cuarta dimensión puede ser denominada la de la “Vibración”» — y la nombran: los planos no se miden en espacio sino en grado de vibración.
«De manera, pues, que aunque un plano no es un lugar, ni un estado o condición, posee, sin embargo, cualidades comunes a ambos.» — la respuesta a la pregunta del neófito: un plano no es lugar ni estado, y participa de los dos.
«Se recordará, no obstante, que los tres grandes planos no son divisiones actuales y reales de los fenómenos del Universo, sino simples medios arbitrarios empleados por los herméticos para ayudar al pensamiento y al estudio de los diversos grados y formas de la actividad y de la vida universales.» — declaran arbitraria su propia clasificación, cosa que no hacen con los siete principios.
«Los herméticos subdividen cada uno de esos tres grandes planos en siete planos menores, y cada uno de estos en siete subplanos, siendo estas divisiones más o menos arbitrarias, esfumándose unas en otras, pero han sido adoptadas por conveniencias del estudio científico.» — la estructura de siete por siete que rige los tres planos.
«La proposición es que la materia no es más que una forma de energía, esto es, energía de una intensidad vibratoria inferior de cierta clase» — la materia queda reducida a un grado bajo de vibración, coherente con el tercer principio.
«La doctrina hermética dice que ese plano tiene siete subdivisiones (como las tienen los demás planos menores) y que, en realidad, hay siete éteres en vez de uno» — corrigen al alza el éter de la física de su tiempo, que postulaba uno solo.
«La clasificación de los siete planos mentales menores no es muy satisfactoria sino más bien arbitraria (salvo que se acompañara por complicadas explicaciones que son ajenas al propósito de este libro), pero la mencionaremos.» — advierten de la arbitrariedad de la lista antes de darla.
«El hombre corriente no suele atribuir mente, alma o vida al reino mineral, pero todos los ocultistas reconocen la existencia de la misma y la ciencia moderna se está encaminando rápidamente hacia este punto de vista.» — atribuyen mente al reino mineral y esperan que la ciencia lo conceda.
«Son invisibles para los sentidos ordinarios del hombre, pero, no obstante, existen y desempeñan su papel en el Drama del Universo.» — sobre los elementales: la invisibilidad no se ofrece como problema sino como dato.
«el hombre corriente actual ocupa la cuarta subdivisión del Plano de la Mente Humana, y sólo los más inteligentes han cruzado los límites de la quinta subdivisión» — sitúan al lector en la escala, y bajo.
«El hombre de la sexta subdivisión será el superhombre, y el de la séptima el ultrahombre» — los dos escalones que quedan por encima del hombre dentro del plano humano.
«Nuestra propia raza es la quinta (con más los rezagados de la cuarta) que huella el Sendero» — la doctrina de las razas sucesivas, que el libro da por sabida y no argumenta.
«Los Planos Elementales guardan la misma relación en mentalidad y vitalidad con los Planos Mineral, Vegetal, Animal y Humano, que las teclas negras de un piano con las blancas» — la imagen con que justifican los tres planos elementales: no indispensables para lo común, necesarios para ciertas escalas.
«Los que hayan leído Zanoni, de Bulwer Lytton, y otras leyendas similares, reconocerán a esas entidades pertenecientes a los mencionados planos de la vida» — la única obra moderna a la que remiten al lector para los elementales; el nombre del autor va como lo imprime esta edición y queda por cotejar contra el facsímil.
«¿cómo podríamos explicar esos elevados estados del ser, de la vida y de la mentalidad a mentes que son todavía incapaces de comprender las subdivisiones más elevadas del Plano de la Mente Humana? Esa tarea es imposible.» — declaran indescriptible el plano espiritual, y acto seguido lo describen en términos generales.
«En los siete planos menores del Gran Plano Espiritual existen seres de quienes hablamos como Ángeles, Arcángeles, o semidioses. En los planos menores inferiores viven aquellos a quienes damos el nombre de Maestros y Adeptos» — el poblamiento del plano espiritual, con los Maestros situados en su tramo más bajo.
«Pero sin embargo, aun esos elevadísimos seres existen meramente como creaciones de la mente del TODO y están sujetos a procesos cósmicos y a las leyes universales.» — ni los seres más altos escapan a la Ley: siguen siendo criaturas de la mente del TODO.
«Podemos llamarlos “dioses” si nos agrada, pero no son más que nuestros hermanos mayores: las almas avanzadas que han sobrepasado a sus compañers» — rebajan a los dioses a la condición de mortales adelantados; *compañers* es del OCR, por compañeros.
«El ocultista emplea la palabra Espíritu en el sentido de “principio animador”, lo que lleva consigo la idea de poder, de energía viviente, de fuerza mística» — fijan un sentido técnico de la palabra y lo deslindan del religioso.
«El ocultismo sabe muy bien que lo que él conoce como poder espiritual puede ser empleado con fines buenos o malos» — el poder espiritual es neutro, y su uso queda librado a la polaridad.
«hecho que ha sido reconocido por la mayoría de las religiones en sus concepciones de Satanás, Belzebú, el Diablo, Lucifer, Ángeles caídos» — leen las figuras diabólicas de las religiones como reconocimiento del uso maligno de ese poder.
«El Principio de Polaridad se manifiesta en cada plano, siendo los extremos o polos aparentemente opuestos y contradictorios» — el barrido final del capítulo aplica cada principio a los tres planos, uno por uno.
«El Principio de Género se manifiesta en cada plano, estando siempre expresada la energía creadora y operando mediante los aspectos masculino y femenino» — el séptimo del mismo barrido, ya con el nombre de Género y no de Generación.
«Este principio hermético fue reconocido por algunos de los primitivos filósofos griegos, quienes lo expusieron en sus sistemas» — atribuyen el tercer principio a los presocráticos, sin nombrar a ninguno.
«En el siglo xix la ciencia física ha redescubierto esa verdad, y los descubrimientos científicos del siglo xx han aportado su testimonio en corroboración de esa verdad sostenida por la antiquísima Filosofía Hermética» — la ciencia del XIX y del XX entra en el libro como testigo de cargo de una verdad que se dice anterior.
«Y no sólo esto, sino que aun el TODO mismo manifiesta una vibración constante de tal infinita intensidad y rapidez, que prácticamente puede considerarse como si estuviera en reposo.» — el reposo aparente del TODO se explica por exceso de vibración, no por ausencia de movimiento.
«La ciencia no ha tratado aún de explicar la naturaleza del fenómeno conocido como cohesión, que es el principio de la atracción molecular, ni de la afinidad química, que es el principio de la atracción atómica; ni de la gravitación (el mayor misterio de * los tres), que es el principio de atracción por el cual toda partícula o masa de materia se siente atraída hacia toda otra partícula o masa.» — el hueco de la ciencia que se ofrecen a llenar; el asterisco intercalado es del OCR.
«La ciencia no se atreve a llevar la ilustración más allá, pero los herméticos dicen que si las vibraciones continuaran aumentando, el objeto pasaría sucesivamente por estados de manifestación superiores, llegando al plano mental y después al espiritual, hasta ser por último absorbido en el TODO que es el Espiritu Absoluto.» — el punto exacto donde el experimento mental de la rueda deja la física y pasa a la doctrina.
«El “objeto”, sin embargo, habría dejado de ser tal mucho antes de llegar a la substancia etérea, pero de todas maneras, la ilustración es correcta en cuanto demuestra los efectos del aumento continuo de la intensidad vibratoria.» — acotan de inmediato su propia ilustración: vale como demostración del efecto, no del objeto.
«Ellos, aparentemente, pueden eludir las leyes de la Naturaleza, pero realmente, lo que hacen no es sino emplear una ley contra otra, un principio contra otros.» — la explicación de los milagros: no hay excepción a la ley, hay una ley usada contra otra.
«Todo es dual; todo tiene polos; todo su par de opuestos, los semejantes y desemejantes son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, difiriendo sólo en grado; los extremos se tocan; todas las verdades, son semiverdades todas las paradojas pueden reconciliarse» — axioma de Polaridad tal como lo trae el epígrafe del capítulo X, con la redacción distinta de la del capítulo segundo.
«Y afirma que todo par de opuestos puede conciliarse y que la tesis y la antítesis son idénticas en naturaleza, difiriendo sólo en grado.» — el comentario de los Tres Iniciados al cuarto axioma.
«No hay absolutamente un tipo fijo: todo es cuestión de grado.» — la consecuencia: no hay punto de corte entre un polo y el otro.
«En la escala del color sucede otro tanto, siendo la intensidad vibratoria la única diferencia que existe entre el rojo y el violeta.» — el ejemplo cromático, que enlaza la polaridad con la vibración.
«Bueno y malo no son cosas absolutas; a un extremo lo llamamos bueno y al otro malo, o Bien al uno y Mal al otro, de acuerdo con el sentido que queramos darle.» — la moral queda hecha cuestión de nombre y de grado.
«Hay muchos grados de amor y de odio, y existe también un punto medio donde el agrado y el desagrado se mezclan en tal forma que es imposible distinguirlos.» — el punto medio donde los contrarios se vuelven indistinguibles es lo que hace posible el pasaje de uno a otro.
«Este cambio no es de la naturaleza de transmutar una cosa en otra completamente diferente, sino que se reduce a un simple cambio de grado de la misma cosa, lo que es una diferencia importantísima.» — el límite duro de la transmutación: solo dentro de una misma clase, nunca de una cosa a otra.
«Por ejemplo, y sacando un ejemplo del Mundo Físico, es imposible cambiar el calor en agudeza o filosidad, pesadez, elevación, etc., pero puede ser fácilmente transmutado en frío, con sólo amortiguar la vibración.» — el ejemplo con que fijan ese límite.
«La tendencia de la Naturaleza es en dirección a la actividad dominante del polo positivo.» — de la simetría de los polos exceptúan una asimetría: la Naturaleza empuja hacia el positivo.
«Cuando se comprende que la inducción mental es posible, esto es, que los estados mentales pueden producirse por inducción de los demás, entonces se verá cómo puede comunicarse a otra cierta clase de vibración o polaridad, cambiándose así la polarización de la mente entera.» — la polarización se declara transmisible de una mente a otra.
«Este conocimiento le permitirá además ayudar a otros inteligentemente, cambiando, mediante los métodos apropiados, su polaridad.» — presentan ese mismo poder sobre otras mentes en su versión benévola.
«Esto no significa, sin embargo, que la oscilación rítmica vaya hasta los extremos de cada polo, pues esto sucede rarísimas veces.» — acotan el péndulo: la oscilación real casi nunca llega a los extremos.
«No hay tal reposo absoluto o cesación de movimiento.» — el ritmo no admite excepción ni pausa.
«Pero los herméticos, al estudiar la operación de este principio, han descubierto el modo de sustraerse a las actividades mediante la Transmutación.» — no proponen detener el péndulo sino sustraerse a sus efectos.
«En otras palabras, la oscilación del péndulo se produce en el plano inconsciente, por lo tanto, la conciencia no queda afectada.» — el mecanismo de la ley de neutralización: la oscilación sigue, pero en el plano inconsciente.
«A esta ley de compensación se refiere “El Kybalión” cuando dice: “La medida de la oscilación hacia la derecha es la misma que la de la oscilación a la izquierda; el Ritmo es la compensación”.» — los Tres Iniciados leen el axioma del ritmo como enunciado de una ley de compensación.
«El cerdo sufre mentalmente muy poco; pero, en cambio, tampoco puede gozar gran cosa: está compensado.» — el ejemplo con que extienden la compensación de la física a la vida mental.
«Pero el hermético va más allá aun en esta materia, y afirma que antes de que uno pueda gozar de cierto grado de placér es necesario que haya oscilado proporcionalmente otro tanto» — la versión fuerte de la compensación: el placer se paga por adelantado con dolor equivalente.
«La ley de compensación está siempre obrando, equilibrando y contrabalanceando las cosas continuamente, en la sucesión del tiempo, aunque la oscilación del ritmo tarde vidas enteras.» — la compensación se extiende más allá de una vida, lo que obliga a la continuidad postulada en el capítulo V.
«Pero, además, el hermético sostiene que el maestro o el discípulo avanzado es capaz, en grado superlativo, de rehuir la oscilación hacia el dolor, realizando el proceso de neutralización a que aludiéramos» — la salida que ofrecen a esa contabilidad: neutralizar la oscilación en vez de pagarla.
«Toda causa tiene su electo; todo efecto tiene su causa, todo ocurre de acuerdo con la ley. Azar no es más que el nombre que se da a una ley desconocida; hay muchos planos de causación, pero ninguno escapa a la ley» — axioma de Causación en el epígrafe del capítulo; *electo* es del OCR, por efecto.
«Un poco de meditación evidenciará que no existe absolutamente tal casualidad.» — el azar queda negado de plano, y con él toda excepción a la ley.
«Un examen cuidadoso demostrará que lo que llamamos casualidad es meramente una expresión concerniente a causas oscuras, causas que no podemos percibir, causas que no podemos comprender.» — definen la casualidad como nombre de una causa que no se percibe.
«La palabra causa se deriva de una frase que significa “echar los dados”, siendo la idea encerrada que la caída es meramente una ocurrencia, sin relación con causa alguna.» — la etimología con que ilustran el prejuicio del azar, sin respaldarla en fuente; la letra de esta edición dice causa donde el argumento pide azar.
«Cada vez que cae el dado mostrando cierto número, obedece a una ley tan infalible como la que gobierna la revolución de los planetas en torno del Sol.» — el dado y el planeta quedan puestos bajo la misma necesidad.
«Si se arrojan los dados un gran número de veces, se verá que los puntos marcados son casi iguales, esto es, que habrá igual número de unos, de dos, etc.» — ofrecen la regularidad estadística como prueba de causalidad y no de azar.
«Nada ocurre sin causa, o, mejor dicho, sin una cadena de causas.» — corrigen la causa única por la cadena.
«Si cierto hombre no hubiera encontrado a cierta mujer en la oscura Edad de Piedra, vosotros, que estáis leyendo estas líneas, no estaríais ahora aquí» — el ejemplo con que llevan la cadena causal hasta el propio acto de leer el libro.
«Los antiguos escritores expresaban el punto diciendo que: “Cuanto más lejana está la creación del Centro, tanto más limitada está» — la libertad se hace cuestión de distancia al Centro, y no de facultad.
«Pero no pueden explicar por qué o de dónde viene el “necesito” y “me gusta”.» — el argumento contra el libre albedrío ingenuo: la voluntad se experimenta, su origen no.
«El maestro puede transformar los “agrados” y “necesidades” en otros en el extremo opuesto de su polo mental.» — la libertad que sí conceden: no elegir contra el deseo, sino cambiar el deseo de polo.
«La ciega diosa ha sido abolida por la razón. Ahora podemos ver, con ojos iluminados por el conocimiento, que todo está gobernado por la Ley Universal y que el infinito número de leyes no es más que manifestaciones de la Unica Gran Ley: la LEY que es el TODO» — la Fortuna ciega queda sustituida por una Ley única, que se identifica con el TODO.
«Nada hay fuera de la Ley; nada ocurre en contra de ella» — el enunciado más escueto del determinismo del libro, apoyado en las escrituras que cita sin referencia.
«Pero, a pesar de ello, no se vaya a caer en el error de que el hombre es un autómata ciego, al contrario.» — el correctivo inmediato, sin el cual el libro perdería su parte práctica.
«La doctrina hermética dice que el hombre puede emplear la Ley contra las leyes, que lo superior siempre prevalecerá contra lo inferior, hasta que el hombre haya alcanzado aquel estado en el que buscará refugio en la LEY misma y podrá evadirse de todas las leyes fenomenales.» — la salida que ofrecen al determinismo: no romper la Ley sino refugiarse en ella.
«El Género está en todo, todo tiene sus principios masculino y femenino; el género se manifiesta en todos los planes» — SÉPTIMO AXIOMA, en el epígrafe del capítulo XII; *planes* es del OCR, por planos, y la redacción difiere de la del capítulo segundo, donde el mismo principio se llama Generación.
«El Séptimo Gran Principio Hermético —Principio de Género— encierra la verdad de que el género se manifiesta en todas las cosas, de que los principios masculino y femenino están siempre presentes y en plena actividad en todos los fenómenos y en cada uno de los planos de la vida.» — el comentario de los Tres Iniciados al séptimo axioma.
«La palabra “género” deriva de la raíz latina que significa “concebir, procrear, generar, crear, producir» — la etimología con que separan el género del sexo.
«El oficio del género es solamente el de crear, producir, generar, etc., y sus manifestaciones son visibles en todos los planos fenomenales.» — el séptimo principio queda acotado a la función creadora, sin componente erótico.
«Es un tanto difícil aportar pruebas de esto siguiendo las líneas científicas, porque la ciencia no ha reconocido todavía a este principio como de aplicación universal.» — reconocen que aquí la ciencia no los acompaña, y aun así siguen.
«La última palabra de la ciencia es que el átomo está compuesto por una multitud de corpúsculos, electrones o iones (diversos nombres de la misma cosa), que giran unos en torno de otros y vibran con un elevado grado de intensidad.» — la física atómica de su tiempo, tal como la resumen antes de leerla en clave de género.
«Y esto está perfectamente de acuerdo con las más antiguas enseñanzas hermélicas, que han identificado siempre al principio masculino del género con lo “positivo” y al femenino con lo “negativo” como en la electricidad, por ejemplo.» — la equiparación central del capítulo: positivo por masculino, negativo por femenino; *hermélicas* es del OCR.
«Puédese agregar ahora que la mente pública se ha formulado una impresión completamente errónea sobre las cualidades del llamado “polo negativo” de la materia electrizada o magnetizada.» — corrigen la lectura corriente del polo negativo antes de darle valor femenino.
«El polo negativo de la batería es realmente el polo en y por el cual se manifiesta la generación o producción de formas y energías nuevas.» — invierten el valor del polo negativo: es el productivo, no el débil.
«Los hombres de ciencia de mayor autoridad están empleando actualmente la palabra “cátodo” en vez de “negativo”, derivando cátodo de una raíz griega que significa “desciende, el recorrido o camino de la generación”, etc.» — el argumento léxico con que respaldan esa inversión, apoyado en el término cátodo.
«Pero ¿se ha pensado alguna vez en que todas esas cosas no son más que manifestaciones del principio de Género?» — extienden el séptimo principio a la afinidad química, la cohesión y la gravitación.
«No es posible ofrecer pruebas científicas por el momento, pero si se examinan los fenómenos a la luz de las doctrinas herméticas sobre el asunto, se verá que no existe hipótesis alguna mejor que la actual, que explique los problemas.» — y declaran en la misma frase que esa extensión no tiene prueba, solo ventaja explicativa.
«El difunto Thomson J. Hudson alcanzó gran popularidad en 1893, al enunciar su conocida teoría sobre las “mentes objetiva y subjetiva” que, según sostenía, existían en cada individuo.» — la única obra moderna de psicología que el libro discute, con nombre y fecha.
«El principio masculino de la mente corresponde a la llamada mente objetiva, mente consciente, mente voluntaria o activa, etc., en tanto que el principio femenino corresponde a la llamada mente subjetiva, subconsciente, involuntaria, pasiva, etc» — la equivalencia que proponen entre su género mental y la psicología de su tiempo.
«la enseñanza hermética no concuerda con las muchas teorías modernas concernientes a las dos fases de la mente, ni admite muchos de los hechos proclamados por esas escuelas en apoyo de ese doble aspecto» — el límite de esa equivalencia, puesto en la misma plana en que la enuncian.
«Si el doctor Hudson se hubiera tomado el trabajo de descifrar algo más “la jerigonza mística” de la Filosofía Hermética hubiera recibido mucha luz sobre el punto de la dualidad de la mente: pero entonces, quizás, su obra más interesante no hubiera sido escrita» — devuelven a Hudson su propio desdén, y de paso admiten que su libro es interesante.
«Si bien al principio parece que sólo existe un único Yo, un examen más cuidadoso revela que existe un “yo” y un “mi”» — la dualidad del ego, que es la forma que toma el séptimo principio en el plano mental.
«trabajan al unísono y en conjunción, sin embargo pueden ser separadas en la conciencia.» — los dos términos no son dos entidades: la separación es de conciencia, no de sustancia.
«Pero, aun aquellos que no están tan estrechamente esclavizados con la idea de su apariencia personal, lo están por la conciencia de sus cuerpos.» — el diagnóstico previo al ejercicio: casi todos confunden el yo con el cuerpo.
«Pero, a pesar de todo, se tiene la conciencia de que debe recibir alguna forma de energía, bien del mismo “yo”, inseparable compañero, o bien de algún otro “yo”, a fin de que así pueda producir sus creaciones mentales.» — el principio femenino no crea solo: necesita voluntad, propia o ajena.
«Sin embargo, sin la ayuda activa de la voluntad del principio masculino, el femenino puede contentarse con generar imágenes mentales que son el resultado de impresiones recibidas del exterior, en vez de producir creaciones mentales originales.» — sin la voluntad propia, la mente solo reproduce lo que recibe de fuera.
«Los escritores sobre la materia de sugestión dicen que la mente “objetiva o voluntaria” es la que hace la impresión mental, o sugestión, sobre la mente “subjetiva o involuntaria”.» — resumen la teoría corriente de la sugestión antes de señalar lo que le falta.
«Pero no describen el proceso ni indican alguna analogía mediante la cual sea más fácil comprender la idea.» — el hueco explicativo que su doctrina se ofrece a llenar.
«En realidad, la doctrina hermética afirma que la misma creación del universo obedece a dicha ley y que en todas las manifestaciones creadoras sobre los planos espiritual, mental y físico, siempre está en operación el principio de género: la expresión de los principios masculino y femenino.» — cierran el círculo: el mismo género que opera en la mente humana operó en la creación del universo.
«Los hechos principales señalados en esas obras son exactos, aunque los diversos autores tratan de explicarlos por las diferentes teorías de su propia cosecha.» — conceden los hechos a la literatura psíquica de su tiempo y le disputan solo la explicación.
«El objeto de esta obra no es el de dar una explicación extensa de los fenómenos psíquicos, sino más bien el de indicar sencillamente la clave maestra que abre las muchas puertas que conducen al Templo del Saber, si se desea explorar su interior.» — repiten al final la declaración de oficio de los preliminares.
«No venimos a exponer una: filosofía nueva, sino a suministrar las bases fundamentales de la antigua enseñanza universal que esclarece todas las doctrinas, y que servirá para conciliar todas las teorías, por diferentes u opuestas que parezcan.» — y con ella la pretensión de conciliar doctrinas opuestas sin discutir con ninguna.
«Pero, por desdicha, el principio masculino del hombre corriente es demasiado inerte y perezoso para obrar y el despliegue de poder volitivo es muy ligero, y, en consecuencia, la mayoría está dirigida por las mentes y voluntades de los demás a quienes se permite querer y pensar por uno mismo» — el diagnóstico social que sacan del género mental: la mayoría no ejerce su principio masculino y queda dirigida.
«Está polarizado en su principio femenino mental, y su principio masculino, en el que reside la voluntad, está inactivo e inerte» — la misma tesis dicha en términos de polaridad.
«Este es el porqué las masas son como rebaños de carneros, que nunca originan una idea piuria ni emplean sus propios poderes y actividades mentales» — la consecuencia colectiva, enunciada sin matiz; la letra impresa trae *piuria*, corrupción del OCR que no se restituye aquí.
«Las personas magnéticas son las que pueden emplear su principio masculino para imprimir sus ideas sobre los demás» — el reverso activo: el actor, el orador, el político y el predicador operan por el mismo mecanismo.
«En este principio está el secreto del magnetismo personal, de la fascinación, etc., así como también de los fenómenos agrupados bajo el nombre de hipnotismo» — reúnen bajo el séptimo principio los fenómenos de influencia que su época discutía por separado.
«La posesión del Conocimiento, si no va acompañada por una manifestación y expresión en la práctica y en la obra, es lo mismo que el enterrar metales preciosos: una cosa vana e inútil. El Conocimiento, lo mismo que la Fortuna, deben emplearse. La ley del uso es universal, y el que la viola sufre por haberse puesto en conflicto con las fuerzas naturales» — axioma del Kybalion antiguo que abre el capítulo final y enuncia la ley del uso.
«Las enseñanzas herméticas han sido cuidadosamente mantenidas en secreto, en el corazón de sus afortunados poseedores, por las razones ya expuestas, pero nunca se pensó en mantenerlas siempre así.» — la justificación de publicar, que resuelve la tensión con la reserva declarada en los preliminares.
«Damos a continuación algunos de los más importantes axiomas herméticos, tomados de “El Kybalión”, con algunos comentarios agregados» — la declaración más explícita del procedimiento del libro: axiomas ajenos y comentario propio, sin que el Kybalion antiguo llegue a transcribirse entero ni a describirse.
«Para destruir un grado de vibración no deseable, póngase en operación el principio de polaridad y concéntrese la atención en el polo opuesto al que se desea suprimir. Lo no deseable se mata cambiando su polaridad» — axioma del Kybalion antiguo sobre la técnica de polarización.
«Si uno tiene miedo, es inútil que pierda su tiempo tratando de matar el miedo, sino que debe cultivar el valor, y entonces el miedo desaparecerá.» — el comentario práctico: no se combate el polo indeseado, se cultiva el contrario.
«Los modernos psicólogos conocen ese principio y lo aplican para disolver los hábitos no deseables, aconsejando a sus discípulos la concentración sobre la opuesta cualidad.» — vuelven a apoyarse en la psicología de su tiempo, ahora para la técnica y no para la teoría.
«La mente, así como los metales y los elementos, pueden transmutarse de grado en grado, de condición, de polo a polo, de vibración en vibración» — el mismo axioma del capítulo III, aquí en una redacción abreviada y distinta.
«El principio es verdad, pero los resultados que se obtienen dependen de la persistente paciencia y práctica del estudiante.» — la salvedad con que entregan la técnica: el resultado queda a cuenta de la constancia del lector.
«Recuérdese siempre, sin embargo, que el principio del Ritmo no puede ser destruido; porque es indestructible.» — la neutralización no suprime el ritmo: lo equilibra con otra ley.
«Nada escapa al principio de causa y efecto, pero hay muchos planos de Causación y uno puede emplear las leyes del plano superior para dominar a las del inferior» — axioma del Kybalion antiguo sobre los planos de causación.
«El sabio sirve en lo superior, pero rige en lo inferior. Obedece a las leyes que están por encima de él, pero en su propio plano y en las que están por debajo de él rige y ordena. Sin embargo, al hacerlo, forma parte del principio en vez de oponerse al mismo» — axioma que define la maestría como obediencia hacia arriba y gobierno hacia abajo, dentro de la Ley y no contra ella.
«Sin embargo, el nadador y el madero, el sabio y el ignorante, están todos sujetos a la ley.» — la cola del mismo axioma, que impide leer la maestría como excepción.
«Para concluir, recordaremos nuevamente el axioma hermético que dice que “La verdadera transmutación hermética es un arte mental”.» — el axioma con que resumen el libro entero.
«El Universo, que es totalmente mental, puede ser solamente dominado mediante la mentalidad.» — la consecuencia práctica del primer principio, y la razón de que toda la técnica del libro sea mental.
«Si se comprende esta verdad, todos los llamados milagros y maravillas dejarán de tener punto alguno oscuro, porque la explicación es por demás clara y sencilla.» — los milagros quedan explicados por el mentalismo, no negados.
«EL TODO es mente, el Universo es 'mental» — el axioma con el que el libro se cierra, el mismo con el que había abierto su exposición.
Sobre la obra
8 entradas — lo que el aparato y la investigación dicen de ellaEl único asiento de la autoría: Tres Iniciados, seudónimo colectivo de quienes firman el tratado — seudónimo colectivo.
El libro reclama que «creen que Spencer era una reencarnación de un antiguo filósofo que vivió en Egipto millares de» años, equiparando su «Energía Infinita y Eterna» a la mente del TODO — afirmación característica del texto (el sujeto vino como «None» del extractor, pero el locator es válido).
El Kybalion cita a Thomson J. Hudson (The Law of Psychic Phenomena, 1893) que llama al hermetismo «jerigonza mística» — y lo usa a favor.
«Estudio sobre la Filosofía Hermética del Antiguo Egipto y Grecia» — el subtítulo con que la portada de esta edición castellana presenta la obra.
«Desde 1907 un sello positivo Para un mundo que merece serlo» — el lema editorial impreso en la portada; el nombre del sello queda destruido por el OCR y no se consigna.
«Este libro se terminó de imprimir en los talleres MUNDO GRAFICO s.RL. E. Zeballos 885, Avellaneda, Pcia. Bs. As. en ci mes de Mayo 2005 Tireda 2000 Ejemplares» — el colofón fecha esta tirada en Avellaneda, provincia de Buenos Aires, en mayo de 2005 y en dos mil ejemplares; *ci* y *Tireda* son del OCR, por el y Tirada. Es el único dato de imprenta del ejemplar: no hay pie de la edición inglesa ni mención de traductor.
«Esos hombres dedicaron su vida a esa labor de amor que el poeta describiera en estas líneas» — el texto cita a continuación cuatro versos en inglés sin nombrar al poeta, y una nota al pie de esta edición los vierte al castellano: es la única intervención visible del aparato de la traducción en todo el volumen.
«Los Tres Inciapos» — la firma que cierra los preliminares y único asiento interno de la autoría; la letra impresa está corrompida por el OCR y se lee Iniciados.
Conceptos tratados
Mentalismo — «El TODO es Mente; el universo es mental».
Correspondencia — «Como arriba es abajo; como abajo es arriba».
Vibracion — «Nada reposa; todo se mueve; todo vibra».
El Todo — La Realidad Sustancial más allá del Kosmos; incognoscible en su esencia, contiene y está en todas las cosas.
Polaridad — Todo es dual y tiene dos polos; los opuestos son idénticos en naturaleza y difieren solo en grado, de donde sale el arte de polarizar.
Ritmo — Todo oscila como un péndulo, y la medida del movimiento hacia un lado es la misma que hacia el otro: el Ritmo es la compensación.
Causa y Efecto — Nada ocurre por azar; el azar es el nombre de una ley desconocida, y hay muchos planos de causación pero ninguno escapa a la Ley.
Genero — El séptimo principio, llamado Generación en el capítulo segundo y Género desde el capítulo XII: todo tiene principios masculino y femenino, y el sexo es solo su manifestación en un plano físico.
Transmutacion Mental — Arte de cambiar los estados mentales de grado en grado y de polo a polo; el libro lo llama también química mental y psicología mística práctica.
Planos — Tres Grandes Planos, Físico, Mental y Espiritual, cada uno con siete planos menores y cada uno de estos con siete subplanos; no son lugares sino grados de vibración, y la propia obra declara arbitraria la división.
Ley de la Paradoja — Todas las verdades son semiverdades y los extremos se tocan: lo absoluto y lo relativo se afirman a la vez, cada uno desde su punto de vista.
Involucion y Evolucion — El ciclo cósmico va de la involución o Emanación, en que el TODO se envuelve en su creación, a la evolución o Absorción, que la reabsorbe cuando la Gran Obra ha terminado.
Genero Mental — En el plano mental el séptimo principio se manifiesta como el par del yo y el mi: voluntad activa y receptáculo creador, separables en la conciencia y no en la sustancia.
Ley de Compensacion — Placer y dolor se equilibran a lo largo del tiempo, aunque la oscilación del ritmo tarde vidas enteras.