De la práctica en la alquimia
Practica
Opera con la pareja cuerpo volátil / cuerpo estable como base de la transformación «De la práctica (pseudo-Llull) · p. 1»; enumera «las cuatro operaciones de que hablan los filósofos: trituración, absorción, cocción y disolución» «De la práctica (pseudo-Llull) · p. 3», sigue a Geber en los pasos finales de la piedra «De la práctica (pseudo-Llull) · p. 10» y atribuye al «Rosario» de Arnau de Vilanova la correspondencia oro-plata «De la práctica (pseudo-Llull) · p. 12». Su firma es el aparato de LETRAS del Arte luliano aplicado a la alquimia: sustancias K, L, M y una «figura de siete letras» que ordena los contrarios elementales «De la práctica (pseudo-Llull) · pp. 9, 6».
137 afirmaciones · 1 fuente · 4 atribuciones
Atribución
se consigna, jamás se afirma«De la práctica (pseudo-Llull) · p. 18»
«Los destiladores de Su Majestad · p. 13»
«Principe — The Secrets of Alchemy (2013) · p. 73»
«Pereira — The Alchemical Corpus Attributed to Raymond Lull (1989) · pp. 5, 6»
Cadena de la obra
el testimonio procesado, en esmeraldaAfirmaciones
137 entradas — la voz de la obra, con su pasaje«Ponlos a temperatura moderada, hasta que el cuerpo estable emerja con la ayuda del volátil.» — el cuerpo volátil debe ser siete veces mayor que el estable y unirse durante nueve días bajo fuego mediano.
«operaciones de que hablan los filósofos: trituración, absorción, cocción y diso» — *disolución*, partida por el renglón; la frase abre *Estas son las cuatro* al final de la plana anterior—.
«Se le llama propiamente Horno secreto de los Filósofos» — el compuesto al fuego cuarenta días para separar la esencia perfecta.
«En esta agua se halla el máximo olor, y ten por cierto que todo el conocimiento de los filósofos se centra en la imbibición» — con el apóstrofe *¡Oh, medida de todas las imbibiciones, como aplacas los cuerpos!*.
«estable siempre quedará en la parte más baja, no obstante se separe de sus heces»
«Y así Geber en la última preparación de la piedra, enseña que tras la separación o sublimación hay que estabilizar»
«La forma de la mixtura que se obtiene tras la primera mixtura predispone los cuerpos mezclados a recibir la forma del Elixir»
«Vilanova reveló en su Rosario tras otros filósofos que el oro y la plata se» — corresponden entre sí por el símbolo de la naturaleza, semejante a la unión de hombre y mujer.
«la plata viva con el Sol y la Luna mas ligeramente hay que mezclarla» — y *el oro mas que cualquier otro cuerpo se sumerge pesadamente en Mercurio*.
«la virtud formativa existente en la materia seminal está introducida en el calor y en el espíritu» — el alma artesana que modela los elementos.
«cuando decimos azufre exterminable entiende esto por la propiedad del elemento terrestre»
«Manifiestamente te advierte Morienus que si quieres hallar la perfección debes extraer la sustancia pura de Mercurio del vientre de los vasos de vidrio»
El aparato de LETRAS del Arte, aplicado a la alquimia: «K es más estable que L y L más que M»; L se co-estabiliza tras K y precede a M; M se asienta sobre L — la jerarquía de resistencia al fuego.
«calor, frigidez, sequedad, humedad, congelación y disolución para que quede evidente en la figura» — la firma luliana en estado puro.
El «radical húmedo»: elemento esencial de humedad que, al ser sublimado, produce la sustancia pura de la piedra — puente doctrinal con el humidum radicale del Testamentum.
«El agua celeste» — : líquido supremo que contiene todo el saber de los sabios y sirve como medida de todas las imbibiciones.
Autoridades citadas por el texto: el doctor Bonellus sobre el agua y la imbibición, el profeta Joel sobre las medidas y causas profundas, Geber y Morienus.
«La sigillatio» — : acción de sellar o fijar el calor secreto que dirige la mutación del elemento húmedo espiritual.
«La corrupción, así como la depuración [de los elementos] se produce después de la merma, sea de la materia, sea de la esencia corrupta. Quien esto sabe hacer lo sabe tras conocimiento adquirido por una razonable percepción.» — abre el tratado situando la corrupción y la depuración después de la merma, sea de la materia sea de la esencia, y condiciona el saber operativo a una percepción razonada y no a la receta; el inciso entre corchetes es restitución de la edición castellana, no letra del original.
«Antes, pero, debes saber que la emersión se produce a veces con anterioridad a la depuración, sin que la parte corrupta esté congelada.» — el orden de las fases no es fijo: la emersión puede adelantarse a la depuración con la parte corrupta aún sin congelar, y por eso pide leer los capítulos de la primera parte como una sola unidad de operaciones.
«Así pues, toma un cuerpo volátil unas siete veces mayor que el cuerpo estable y únelo al estable durante nueve días bajo el efecto de un fuego mediano, que provoque el cambio deseado por la naturaleza. Y la vasija donde sea dispuesta la susodicha materia que sea colocada, para evitar los efectos del fuego, en agua, al baño maría, pues ello protege, con el calor medio, las tinturas y mitiga su combustión.» — fija la proporción de la primera unión en siete de volátil por uno de estable durante nueve días a fuego mediano, y prescribe el baño maría como resguardo: el agua interpuesta modera el calor y evita que las tinturas se quemen.
«A continuación tomarás dos filtros, uno más fino que el otro y harás pasar tu materia por el mayor de tal manera que no separes del cuerpo toda la parte volátil; al contrario, debes colar el cuerpo inclinando el filtro para que toda la sustancia del cuerpo disuelto mezclada con plata viva traspase dicho filtro.» — el par de filtros, uno grueso y uno fino, es el instrumento con que se aparta lo grueso de lo volátil sin desprender del cuerpo toda su parte volátil.
«Por tanto, vierte toda la materia girando el mortero, une las tierras que son totalmente terrestres y repletas de una masa pesada púrpura y ponlo todo junto con el cuerpo disuelto y tamizado en la vasija redonda de cuello largo: repite la operación hasta que en el compuesto no quede más tierra que unir.» — primera rueda de la corrupción: la tierra se reúne en el mortero y se devuelve al compuesto, con el criterio de paro puesto en la materia —que no quede tierra por unir— y no en un número de vueltas.
«Luego, ponlo junto a la plata viva en la vasija en que se encuentra la tierra, después mezcla la masa gruesa con la fina y volátil colada por el filtro fino, pero antes sustrae tanta cantidad como para que no haya de volátil y fina mas que cinco veces la cantidad de masa gruesa separada una vez separada la tierra, tal como dijimos, repitiendo la acción con todas las prescripciones, hasta que veas aislado aquel mundo» — la proporción se sostiene por sustracción: antes de mezclar hay que retirar lo que sobre para que lo volátil no pase de cinco veces la masa gruesa.
«Conviene repetir la cocción con las susodichas operaciones, hasta que el cuerpo grueso resulte fino; y así se completa la primera rueda para la conservación de las tinturas de todos los elementos.» — cierra la primera rueda cuando el cuerpo grueso resulta fino, y le asigna como fin la conservación de las tinturas de todos los elementos.
«Acontinuación practica una segunda rueda circular sobre el cuerpo grácil pasado por el filtro fino y en una cocción semejante a la primera, que es ahora cocción de perfección.» — la segunda rueda repite la cocción de la primera sobre el cuerpo ya afinado, con la diferencia de que ahora la llama cocción de perfección.
«las cuales se producen no por acción humana sino por fuego de manera natural, a no ser que se separe el cuerpo grueso del fino y la tierra de sus compuestos para acelerar el proceso.» — las cuatro operaciones no las hace la mano sino el fuego por vía natural; separar lo grueso de lo fino y la tierra de sus compuestos solo acelera lo que la naturaleza haría de todos modos.
«Por ello, refinaremos el cuerpo mediante bruñimiento y separaremos la masa leve de la pesada, resultando la mutación sin transgresión del límite de la propia latitud, sino siguiendo las exigencias que la naturaleza exige, así como el recto orden de la operación, sea cual sea el orden del cual queramos variar la naturaleza perfecta.» — límite del arte: refinar y separar mudan el cuerpo sin sacarlo de su propia latitud, siguiendo lo que la naturaleza exige y el recto orden de la operación.
«Tras lo dicho, pon de complemento en lodo todo el compuesto disuelto, tras haber puesto el lodo en una vasija agujereada de tierra en una circunferencia, que sobrepase el baño y esté el baño totalmente lleno de agua.» — describe el montaje de la putrefacción: el compuesto disuelto puesto en lodo dentro de una vasija de tierra agujereada que sobresale del baño lleno de agua.
«pues así se cree que mejor la esencia perfecta podrá separarse de la pútrida y elevarse en lo alto mediante emersión, que después nos llevará al fermento perfecto.» — el fin de los cuarenta días es que la esencia perfecta se separe de la pútrida y suba por emersión hasta el fermento perfecto.
«También esto te hacemos saber: que el humor que es destilado por el calor del baño es agua pura gracias a la propiedad de su naturaleza fría y de su efecto.» — funda la pureza del agua destilada al baño en la propiedad de su naturaleza fría, no en la operación que la extrajo.
«debes separar a fuego más vivo el aire, que es el vapor más caliente y de mayor perfección, puesto que contiene una porción del cuerpo estable unido por la uniformidad de la disolución» — el aire pide fuego más vivo que el agua porque es el vapor más caliente y de mayor perfección, y arrastra una porción del cuerpo estable unida por la disolución.
«Aquí encontrarás el fermento superior tan reputado de las dos naturalezas de que se compone la virtud media, que está entre la extrema virtud sólida y la volátil, de las cuales surge artificialmente la sal.» — la sal no se añade: surge artificialmente del fermento superior, que la obra sitúa entre la virtud sólida extrema y la volátil.
«Una vez separado el aire hay que separar a continuación el elemento fuego con las cenizas, tal como el aire, si cabe con algo más de energía de modo que el agua destilada en el baño se reponga sobre las heces y se soterre durante tres días, y a continuación se destile por las cenizas, a fuego constante, hasta que no quede nada que destilar por aquel calor.» — el fuego se separa con cenizas y con más energía que el aire, devolviendo el agua destilada sobre las heces y soterrándola tres días antes de volver a destilar.
«Así separados los elementos los solidificarás con cuidado, pues al rectificarlos en una séptima destilación se dividen con gran presteza.» — la rectificación pide una séptima destilación, tras la cual los elementos se dividen con presteza.
«pues en el vientre de los húmedos o propiamente de los acuáticos se hallan las especies de nuestros espíritus, los cuales a través de la virtud del fuego se separan del cuerpo y en agua se mezclan» — sitúa las especies de los espíritus en el vientre de los elementos húmedos, de donde el fuego las aparta del cuerpo para mezclarlas en agua.
«porque en los escritos no quiero explicitar el total del proceso, que es redondo como la manzana, puesto que en un círculo redondo se contiene todo el sentido del presente Arte.» — se abstiene deliberadamente de poner por escrito el proceso entero y remite en su lugar a la figura del círculo, donde dice contenerse todo el sentido del Arte.
«Una vez rectificados los elementos, agrega las partes del cuerpo estable (ora tierra, ora fuego) desmenuzado tras calcinarlo con un cuerpo volátil húmedo y disuelto.» — la segunda digestión o reducción parte del cuerpo estable calcinado y desmenuzado, que se vuelve a juntar con un volátil húmedo y disuelto.
«que observes y recuerdes nuestras doctrinas, que te ofrecimos en la Teórica: que el azufre no supere la perfección mayor de la uniformidad que procede de la plata viva» — remite a doctrinas propias ya dadas en una Teórica y de ahí saca su regla: el azufre no debe pasar de la perfección de uniformidad que viene de la plata viva.
«Y esto lo realiza la Naturaleza de un solo modo: atrayendo con su propiedad de atracción aquello que es de su misma esencia, y rehuyendo, vomitándolo con su propiedad expulsiva, todo aquello que no pertenece a su compuesto.» — explica la separación por dos propiedades de la Naturaleza —atraer lo de su misma esencia y expulsar lo ajeno—, no por la habilidad del operador.
«Esta separación jamás podría realizarse de forma manual, como mucha gente lo cree, sin la ayuda natural, y del modo debido propiamente aprehendido con gran perspicacia, puesto que las partes puras y las impuras, que se consumen con el fuego y se vierten en la tierra son de tan simple sutilidad, que la separación no puede ser llevada a cabo si no es con la intervención de la naturaleza» — advierte contra la creencia común de que la separación es manual: la sutilidad de las partes puras e impuras la hace imposible sin la intervención de la naturaleza.
«pues aquello que se disuelve, igualmente se congela si se aplica el proceso contrario.» — la congelación es la disolución recorrida al revés, y de esa reversibilidad hace depender el dominio del proceso.
«hasta que veas la tierra, tras pasar por muchos colores, vuelta blanca.» — el paso por muchos colores hasta el blanco es la señal a la que se detiene el ciclo de humectar, cocer y congelar.
«El cálculo de dicha congelación y disolución hecha por medio de la reducción no lo podemos hacer de otro modo que nos permita conocer la naturaleza operante» — no admite cálculo de la congelación y la disolución fuera de la sensibilidad del operador: la medida no se computa, se percibe.
«por la cual percibimos la proporción existente entre dos medidas propíncuas, la cual relación no se aparta de su especie y como no se separa de su especie, más rápidamente se une a su complejo con una más poderosa conexión, que es cálida y húmeda» — define la proporción como la relación entre dos medidas propíncuas que no se aparta de su especie, y por eso se une con una conexión cálida y húmeda.
«Y pues ruega a Dios, omnipotente gobernador de todo, para que te ayude a llegar por la medida a la dicha proporción, puesto que El, que es propincuo, es quien juega un papel mayor en la operación.» — hace de la operación un asunto de intervención divina: pide rogar a Dios para llegar por la medida a la proporción, y le asigna el papel mayor.
«Por ello debes comprender que dicha congelación sea media y no extrema; pues si fuere extrema, la sustancia congelada del espíritu no permanecería en el cuerpo volátil húmedo.» — el límite va dentro de la prescripción: la congelación ha de ser media, porque en el extremo la sustancia congelada del espíritu no se queda en el cuerpo volátil húmedo.
«Si de nuevo y de igual forma la disolución, que es la operación opuesta a aquella, participase en su extremo, la producción del proceso de azufre se corrompería en su totalidad, y de hecho se sumergiría en un abismo de satalia, puesto que se generaría calor y sequedad por la exposición de la sustancia húmeda en una medida no adecuada según el Arte de la Geometría.» — el exceso opuesto tiene su propio castigo: una disolución llevada al extremo corrompe entero el proceso del azufre por calor y sequedad fuera de la medida geométrica.
«La forma de conservar la dicha medida más cercana a la naturaleza para arribar a la dicha proporción en cuanto es posible es que dicha cocción debe continuar sobre el compuesto en tanto en cuanto su disolución haya menester, y en tanto debe disolverse por imbibición cuanto se exponga a cocción.» — regla de conducción del fuego: la cocción dura lo que pida la disolución, y la disolución por imbibición lo que se exponga a cocción.
«se hará una figura de siete letras considerando en ella las existencias contrarias y extremas, que son calor, frigidez, sequedad, humedad, congelación y disolución para que quede evidente en la figura aquí escrita que he omitido, lo que sea imperfecto e ininteligible con algunas líneas, hasta que un mejor ejemplar sea hallado, haya sido puesto por mi o por otro.» — el aparato gráfico del Arte se anuncia y a la vez se declara ausente: la figura de siete letras que ordena calor, frigidez, sequedad, humedad, congelación y disolución no está puesta en el ejemplar, y el texto lo consigna a la espera de otro mejor.
«Y así queda claro como todos los extremos se transforman por los medios propios de cada uno en una concordancia como nadie podría creerse ni ningún hombre puede entender sino es a través de la ciencia de la sensibilidad, ciencia que no es posible que adquiramos sino es a través de la inteligencia que nos otorga el espíritu sagrado, del cual una parte de su propia esencia tenemos en nuestra mente, perfectamente enlazada con poderosísima ligazón por los instrumentos propios que nos permitieron entender y sentir la magna nobleza del tránsito de los medios, puesto que como más se aproximan estos a su perfección más se alejan de su corrupción.» — deriva la concordancia de los extremos de una ciencia de la sensibilidad que no se aprende: la obra la hace don del espíritu sagrado, del que dice que tenemos parte en la mente.
«Posees ya, pues, la ciencia y el noble Arte infalible e insigne, las medidas nombradas, en ciertos puntos pertene-cientes a la Geometría, que yo te he dado, si es que te fueron concedidas por aquel que todo lo da y todo lo sustrae según le plazca.» — adscribe sus medidas a la Geometría y condiciona su posesión a que hayan sido concedidas por quien todo lo da y todo lo sustrae.
«porque nunca hubo hombre ni filósofo que esta regla con tanta amplitud relatase y sin cautela, tal como nosotros hicimos.» — reclama para sí una primicia de exposición: nadie relató antes esta regla con tanta amplitud y sin cautela.
«que descubrimos en los escritos del profeta Joel respecto a las medidas de que hablamos y respecto a todas las causas profundas en los grados precisos de cada forma de la que te informamos, de manera sucinta pero sin olvido de ningún punto ni proceso para la concordancia de los contrarios.» — la obra dice haber hallado sus medidas y sus causas profundas en escritos que atribuye al profeta Joel; el nombre queda en cuarentena, porque un profeta bíblico como autoridad métrica es anómalo aquí y puede ser corrupción de un nombre alquímico.
«El más secreto de todos los puntos del proceso es la manera de todas las imbibiciones. Escucha pues lo que dice el ínclito doctor Bonellus: En esta agua se halla el máximo olor, y ten por cierto que todo el conocimiento de los filósofos se centra en la imbibición, pues si con agua sabes imbibir también sabrás con una medida cierta medir, porque es materia de nuestro quehacer el Agua de los Sabios y el dominio de las operaciones, pues nuestra agua provoca la disolución y la unión de los cuerpos y que estos graciosamente se depuren. En el agua se halla todo nuestro saber y nuestro secreto y el fin deseado.» — la obra atribuye al doctor Bonellus la doctrina del agua, y no la enuncia como propia: el conocimiento entero de los filósofos se centra en la imbibición, de modo que saber imbibir con agua es saber medir.
«en nombre de la ciencia y con buena voluntad te dimos el Arte de medir, que extraímos del Arte geométrico, y para que este acto completes perfectamente te anunciamos: ¡Oh, medida de todas las imbibiciones, como aplacas los cuerpos! ¡Oh, medida del agua celeste, sustancial eres para todo el mundo!» — presenta su Arte de medir como extraído del Arte geométrico y pasa de la prescripción al apóstrofe, con el agua celeste por sustancia de todo el mundo.
«¡Oh, medida, como perpetuas los cuerpos y transformas en oro todo metal! ¡Oh, medida, como sabes regir el mundo y conservarlo y haces vivir y morir! Con medida rige la naturaleza el mundo y todo cuanto por la naturaleza es compuesto.» — el himno atribuye a la medida la transmutación misma —transformar en oro todo metal— y el gobierno del mundo; con medida rige la naturaleza cuanto compone.
«Por ello, afirmo que si no hubiera medida nunca podría salir provecho de una piedra.» — sin medida no habría provecho de piedra alguna: la medida es la condición del Arte y no un accesorio del procedimiento.
«ten por cierto que lo que está entre un cuerpo estable y uno volátil solo se sublimará con un fuego intensísimo.» — regla del fuego para la sublimación: lo que está entre un cuerpo estable y uno volátil solo sube con fuego intensísimo.
«Y coloca el fondo en un hornillo sin adherirlo a las paredes del horno, sin ningún aludel, de modo que penetre en un horno sin superficie, y así bien enlodado sobre el horno y bien colocado en el horno. Pon, tras el susodicho fondo de tierra una gran cucúrbita de vidrio el fondo de la cual esté abierto de manera que tenga una abertura sin fondo equivalente a la latitud y la amplitud del fondo de tierra, así como de manera que se adhiera justa y uniformemente al susodicho fondo de tierra cuando sea a éste superpuesto, y a la vez que sean ambas vasijas enlodadas y unidas cubriéndolas con una tapa a través del orificio de la vasija de vidrio que tiene dos alambiques.» — detalla el aparato de sublimación pieza por pieza: fondo de tierra suelto en el hornillo y sin aludel, cucúrbita de vidrio de fondo abierto ajustada encima, ambas enlodadas y tapadas por un orificio con dos alambiques.
«de mercurio sublimada en conservación de su humedad, conviértela en azufre puro no quemándolo, creado y producido de una sustancia inextinguible. Esta es la sustancia media, esta es la virtud ponderada, esta es la forma mesurada de que te hablamos en el capítulo sobre la materia noble que es la causa de la mayor perfección.» — el mercurio sublimado que conserva su humedad se convierte en azufre puro sin quemarse, y ese producto es la sustancia media, la virtud ponderada y la forma mesurada de que habló antes.
«Las heces de naturaleza B y C que encontrares en el fondo, separadas de D, y que son antinaturales, deséchalas por inútiles, pues no son sino perturbación y confusión» — el alfabeto operativo también sirve para descartar: las heces de naturaleza B y C halladas al fondo, separadas de D, se desechan por antinaturales.
«Hay otros autores que para mejor simplificar y unir dicha sustancia noble la subliman una segunda vez: por ello, si quisieres sublimarla, sublímala sin las heces a un fuego apropiado según las exigencias de sus propiedades» — consigna una práctica ajena sin adoptarla como propia: otros autores subliman la sustancia noble una segunda vez, y si se hace ha de ser sin heces y con fuego acorde a sus propiedades.
«Toma pues una onza de plata pura amalgamada con dos partes de plata viva depurada por sublimación, lo que llamamos rectificación» — llama rectificación a la amalgama de una onza de plata pura con dos partes de plata viva depurada por sublimación.
«y a esta amalgama añádele una décima parte de azufre sublimado, y ponlo todo en una calabaza con una parte de su agua y ponlo a hervir al baño maría hasta que esté congelado.» — completa la receta con una décima parte de azufre sublimado y una parte de su agua, cocidas al baño maría hasta congelar.
«Porque debes saber que en cualquier reiteración de la susodicha congelación en todo momento se estabiliza algo de la sustancia que mas propicia sea a estabilizarse» — la estabilización es acumulativa y parcial: cada reiteración de la congelación fija algo de lo que ya estaba más dispuesto a fijarse.
«un fuego correctamente graduado, puesto que sin el fuego de cenizas no hay posibilidad de estabilización total.» — pone el fuego de cenizas como condición sin la cual no hay estabilización total, y hace de su graduación el instrumento propio del buen artista.
«recuerda que podrías estabilizar cuanta quisieras de dicha agua, pero nunca resultaría al final absolutamente estable» — límite explícito del método: por mucha agua que se estabilice, el resultado nunca queda absolutamente estable, y cada congelación ayuda menos que la anterior.
«porque al igual que en I, H se estabiliza a través de K, de igual forma en I a través de H todo K se congela cuando en una disolución de H, I fluye hacia K» — el aparato de letras en su tramo H, I, K: H se estabiliza a través de K, y todo K se congela cuando I fluye hacia K en una disolución de H.
«Y cuando L se congela, M se pone sobre L y así M se congela: L se coestabiliza tras su congelación y K más poderosamente que L: y en consecuencia similarmente L se estabiliza, pues M no surge si no es congelado, y así evoluciona la operación de esta estabilización hasta respecto a G: por ello puedes en ti mismo sentir como tras la congelación de L este se estabiliza por las propiedades de cocción e imbibición. Lo dicho respecto a K puedes aplicarlo a las demás letras.» — la cadena sigue con L y M: M se asienta sobre L congelado, L se coestabiliza tras su congelación y K con más fuerza que L; la obra generaliza a las demás letras lo dicho de K.
«Esta estabilización no podría ser hecha solo por asamiento, sino hubiere un acto de disolución. Y es que a causa de estas imbibiciones la naturaleza realiza todos sus movimientos sobre la causa húmeda, de modo que tanto hace a este soportar que provoca que su elemento húmedo se separe con la ayuda de nuestro asamiento. Y son la causa inmediata de las mortificaciones, y resultan de los asamientos las mortificaciones, que traspasan las verdaderas paradas» — la estabilización pide asamiento y disolución a la vez: el asamiento separa el elemento húmedo y produce las mortificaciones que traspasan las verdaderas paradas.
«Así pues, también puede estabilizarse sin el fuego de las cenizas, pero a cambio de un tiempo más largo» — admite una vía sin fuego de cenizas, a cambio de más tiempo y paciencia, y la tiene por mejora de la operación.
«de igual manera estabilizares las dos partes de aire: y cuando éste estuviese estabilizado y bien incerado, vierte una parte sobre una milésima (otras cien) de mercurio, o de cualquier otro elemento que quisieres, y tendrás plata pura mejor que la del mineral» — estabilizadas las dos partes de aire, una parte proyectada sobre mil de mercurio o de otro elemento da plata pura mejor que la del mineral.
«la virtud de multiplicación llega al provocar la exuberancia en la naturaleza de los medios (sea de los fermentos), pues la naturaleza del buen medio (sea del azufre) se convierte en una naturaleza mejor (sea un fermento) por la reiteración de la disolución y de la congelación.» — explica la multiplicación por exuberancia de los medios: el buen medio se convierte en otro mejor al reiterar disolución y congelación.
«porque así lo quiere la razón filosófica dada por una autoridad que así lo afirma: los opuestos enfrentados mas se dilucidan:» — la obra atribuye a una autoridad que no nombra la razón filosófica de su método, que los opuestos enfrentados más se dilucidan.
«Hagamos pues la concordancia de contrarios a través de una operación artificial para que de la pluralidad surja la verdadera unidad a través de la mezcla de la naturaleza alentando el medio natural: después percibirás la causa, pues mientras tanto se estabiliza en la tierra.» — el fin declarado del arte es la concordancia de contrarios por operación artificial, para que de la pluralidad surja unidad verdadera.
«Así observas a través de la virtud de las diversas medidas como los Filósofos hacen a un cuerpo estable más estable de lo que era cuando existía en su propia naturaleza a través de una naturaleza volátil que recibe del espíritu.» — la obra atribuye a los Filósofos el resultado paradójico de hacer más estable un cuerpo ya estable, y por vía de una naturaleza volátil recibida del espíritu.
«Aquí tienes, pues, la ciencia de los Filósofos para el descubrimiento de las medidas, que llegan a conocer por las propias latitudes puntuadas por exigencia de ciertos puntos provinentes de operaciones contrarias de estabilidad y volatilidad.» — nombra su propio contenido: la ciencia de los Filósofos para descubrir las medidas, conocidas por latitudes puntuadas desde operaciones contrarias.
«tras lo cual, disolver, y finalmente hay que acceder a calcinar aquello que no puede ser disuelto, porque esta es la ultima preparación.» — la obra atribuye a Geber la secuencia de cierre y la continúa hasta el final: tras estabilizar, disolver, y calcinar por último lo que no se deja disolver.
«Esta forma específica, de la cual hablamos con la mejor opinión, consta en parte de la materia hábil de la piedra preparada, así como de fermento preparado, de agua condensada y de aceite limitado.» — la forma específica del Elixir consta de materia hábil de la piedra preparada, fermento preparado, agua condensada y aceite limitado.
«Por ello, inteligentemente los Filósofos aconsejaron que antes hay que fijar y condensar el agua reduciendo esta a la categoría del aceite, que es un cuerpo líquido, y que este, posteriormente, tras la ultima reducción, hay que sumergirlo en aceite, hasta que este mismo de manera similar se convierta en el Elixir perfecto.» — la obra atribuye a los Filósofos el orden de la mezcla —fijar y condensar antes el agua hasta categoría de aceite— porque la sequedad de la tierra mortificaría el aceite y los humores si todo se redujese a la vez.
«Tal es la mixtura de la naturaleza, pues es la naturaleza quien la produce y no el Arte pues ello se produce de un modo condicionado por el calor común templado según la esencia natural.» — la mixtura la produce la naturaleza y no el Arte, bajo la condición de un calor común templado según la esencia natural.
«Por razón de esta mixtura decían los Filósofos que no es nuestro magisterio una operación vulgar y mecánica: ciertamente es una operación de la naturaleza, tal como demuestra la mixtura natural.» — la obra atribuye a los Filósofos la negativa a tener el magisterio por operación vulgar y mecánica: es operación de la naturaleza.
«Y son estas dos extremidades, azufre y plata viva, de los cuales surgen humores y vapores, de quien, por medio de vapor con una progresiva y continuada manipulación se crean los metales de nuestro magisterio pasando sucesivamente de uno a otro de manera natural.» — reduce la generación de los metales a dos extremidades, azufre y plata viva, cuyos humores y vapores pasan de una especie a otra por manipulación continuada.
«Pues la naturaleza, que por la cualidad de su materia debe ser perfeccionada, gracias a su gran sapiencia y diligencia universal, -tal como afirmé en la Filosofía de este Arte-, no pasa de un extremo a otro sin la intervención de todos sus medios, la naturaleza de los cuales debes haber apreciado supremamente en este magisterio, si quisieras hacer una transmutación perfecta de cuerpos metálicos.» — remite a una Filosofía de este Arte propia y de ella saca su regla de gradualidad: la naturaleza no pasa de un extremo a otro sin la intervención de todos sus medios.
«Afirmamos, añado, que de mucha ciencia natural estas falto tu para imbuir del conocimiento de dichos medios tu intelecto, pues de todos los que se esfuerzan en convertir la esencia de un metal en esencia de otro no hay ninguno que no sea filosofo, que son quienes investigaron las causas, a quien los resultados le sonrían.» — define quién puede operar —solo es filósofo quien investigó las causas— y advierte al lector de que le falta ciencia natural para ello.
«y que hay una gran participación del uno en el otro en su naturaleza metálica, tal como el hombre y la mujer en su naturaleza humana.» — la obra atribuye a Arnau de Vilanova y a su Rosario la participación mutua del oro y la plata en su naturaleza metálica, comparada con la del hombre y la mujer en la humana.
«Con ello los Filósofos revelaron esta correspondencia y afinidad, para evitar la dificultad de la conjunción que el espíritu debe acometer con el cuerpo» — la obra atribuye a los Filósofos el motivo de haber consignado esa correspondencia: evitar la dificultad de la conjunción que el espíritu ha de acometer con el cuerpo.
«los Filósofos lo pusieron en el lugar de la virtud agente y masculina, porque mas cercano se adhiere a la naturaleza de la plata viva, por razón de la masa de plata viva en si misma, pues lleva el símbolo y la afinidad en concordancia amorosa con su naturaleza similar, que llamamos plata viva» — la obra atribuye a los Filósofos la asignación del oro al lugar de la virtud agente y masculina, por su cercanía a la naturaleza de la plata viva.
«porque el oro no puede soportar tan fuerte corrupción que en su sustancia terrestre, que llamamos Grossities ignis, no haya mas composición de plata viva incorruptible que de azufre corrupto» — llama *Grossities ignis* a la sustancia terrestre del oro y sostiene que en ella hay más plata viva incorruptible que azufre corrupto, de donde su resistencia a la corrupción.
«Y por esto la plata viva tiene menor adherencia a la sustancia de plata que a la sustancia de oro» — regla de adherencia, contraria a lo que sugeriría la afinidad lunar: la plata viva se adhiere menos a la sustancia de plata que a la de oro.
«pues el Mercurio sin medida y libremente acepta aquello que es de su misma naturaleza pura» — el Mercurio acepta sin medida lo que es de su misma naturaleza pura, y por eso la unión resulta inseparable.
«pues la plata viva con plata viva mas rápidamente se mezcla, pues en un mismo cuerpo mas fácilmente se incluye el principio de amigabilidad; y a continuación, inmediatamente con el oro, y después con la plata, pues óptimamente participan de su naturaleza, tal como se demuestra en su reducción.» — la obra atribuye a los honorables Filósofos el orden de afinidad de la mezcla: plata viva con plata viva primero, luego el oro y después la plata.
«el oro y la plata convergen naturalmente en la preparación de los principios, o sea, azufre blanco y rúbeo, mediante agua blanca y rúbea con sus propios fermentos» — en la primera parte oro y plata convergen en la preparación de los principios, azufre blanco y rúbeo, con sus aguas y fermentos propios.
«pero en la segunda parte, o sea, en la composición del Elixir y de la fermentación, divergen, porque en el Elixir de la plata nada entra sino plata pura con sus principios blancos; ni tampoco en el Elixir de oro, a no ser oro puro con sus principios rúbeos.» — en la segunda parte divergen: al Elixir de plata solo entra plata pura con principios blancos, y al de oro solo oro puro con los rúbeos.
«Y el calor con dicha virtud es el alma, pero no tal como un acto de un cuerpo orgánico físico llevando en sí la potencia vital, sino como un artesano en su taller fabricando su clavo o cualquier otra cosa siguiendo la forma de su pensamiento.» — el calor con la virtud formativa es alma, pero no la del cuerpo orgánico: la obra la compara con un artesano que fabrica siguiendo la forma de su pensamiento.
«Y por ello se llama fabricatrix y formatrix de su elemento húmedo pasivo, porque al fabricar es conducida por sigillatio» — llama a esa virtud fabricatrix y formatrix de su elemento húmedo pasivo, conducida al fabricar por la sigillatio.
«la cual dirige el calor secreto a la división de elemento húmedo espiritual, con el cual se une por mutación del color en un color mixto y después en un color blanco y por último en color rúbeo.» — el calor secreto dirigido por la virtud formativa hace pasar el color de mixto a blanco y por último a rúbeo: la sucesión cromática es el índice del proceso.
«Ello te ha de bastar respecto a la disposición de tu materia, pues la naturaleza en sí admirablemente opera para su propia perfección, los movimientos de la cual a sí misma de tal manera se adaptan en una sola vía y orden que ningún hombre de mejor manera ni más certera podría inventar.» — cierra la disposición de la materia con un argumento de suficiencia natural: los movimientos de la naturaleza se adaptan en una sola vía que ningún hombre inventaría mejor.
«La primera causa que debes tener presente es la de tener una gran cantidad de plata viva en que debes lavar los cuerpos, cualesquiera que sean, reduciéndolos a polvo, imbibiéndolos, cociéndolos al baño María, y cuantas veces sea necesario destilándolos por el filtro (o paño), y separando el elemento negro innatural, que es de aquellos el primer envoltorio.» — abre la práctica general con el lavado de los cuerpos en gran cantidad de plata viva hasta separar el elemento negro innatural, que llama primer envoltorio.
«Esta tierra bebe y acepta sin límite la plata viva pues no es sino toda su naturaleza el elemento húmedo radical: y por esto debe ser disuelto por medio de una cocción continuada, tal como mostraremos posteriormente, o sea, tras la separación de su envoltorio.» — la tierra blanca acepta plata viva sin límite porque toda su naturaleza es elemento húmedo radical, y por eso ha de disolverse por cocción continuada.
«Esta separación la reconocerás a través de su calcinación, bien poniendo el cuerpo sobre carbón breve y módicamente, bien sobre una lámina encendida, y si aquel se ennegrece y si no se convierte en blanco, es que aun conserva parte de su envoltorio, el cual rehuye la recepción de plata viva en cuanto es extraña a su propia naturaleza.» — da el criterio con que se reconoce la separación, por calcinación: si el cuerpo se ennegrece y no se vuelve blanco, conserva parte del envoltorio que rehúye la plata viva.
«Entonces verás la plata viva disolverse en un color celeste y pondrás cuanto fue disuelto en el transcurso de la calcinación en una vasija aparte: y así sublima o destila la acuosidad de Mercurio de la substancia terrestre, para que puedan ser provocados en nuestra piedra la brillantez y el fulgor, según nos demuestra la naturaleza en el oro y la plata, el esplendor de los cuales no aflora si no es a través del agua sutil mercurial divisa y considerada en si misma.» — el color celeste de la plata viva disuelta marca el punto en que se sublima o destila la acuosidad de Mercurio, de la que hace depender la brillantez y el fulgor de la piedra.
«Gracias a estos metales que poseen una humedad más sutil y mas pura y más densa, surge mayor fulgencia y resplandor.. por esta causa el oro brilla por encima del resto de metales, y a continuación la plata.» — funda el resplandor de los metales en una humedad más sutil, pura y densa, y de ahí ordena el oro primero y la plata después.
«Cuida, pues, y cuídate bien de tener una tierra bien sutil y bien dividida, pues si bien dividida fuere, bien simple y bien sutil fuere hecha por cocción del calor complexional, tanto más desecará su elemento húmedo mercurial y más sutilmente penetrará en lo profundo, cuanto lo harían las cenizas conseguidas por medios vulgares y sacadas por medio de un fuego común por ignorancia.» — prescribe una tierra sutil y bien dividida por cocción del calor complexional, y la opone a las cenizas sacadas por fuego común por ignorancia.
«y si a la primera pasó por el filtro grueso, tómala ahora y pásala por el filtro sutil y más simple, y así habrás separado el elemento sutil del grueso: a continuación toma el cuerpo grueso y calcínalo tantas como una vez, si quieres, y tras ello vuélvelo a su régimen, haciéndolo pasar por el filtro grueso, hasta que todo haya pasado: y así podrías repetir cuantas veces quisieras, hasta que todo resultase disuelto» — el filtrado se escalona del filtro grueso al sutil, y la calcinación se reitera cuantas veces haga falta hasta disolverlo todo.
«Con todo, hay muchísimos que para abreviar este régimen tras volverse la tierra blanca una vez, o dos veces disuelta, lo ponen todo a pudrir con la intención de separar las sustancias por sublimación, pero al final tienen más trabajo en el segundo régimen, cuando se llega a la separación de las almas.» — advierte contra el atajo: quienes ponen a pudrir tras uno o dos blanqueos acaban con más trabajo en el segundo régimen, al llegar a la separación de las almas.
«Por ello te repito que cuanto más repitas el primer régimen, mientras bien hecho y con corrección sin la combustión de las tinturas, tanto más se abreviará el segundo régimen por la más leve separación por razón de las esencias putrefactas y más desmenuzadas en el primer régimen; cuanto menos, tanto menos.» — principio de compensación entre los dos regímenes: cuanto mejor y más veces se repita el primero sin quemar las tinturas, tanto más breve resulta el segundo.
«Asimismo te digo que para la purificación de los elementos las destilaciones son bastante largas debido a la viscosidad del agua y del aire; y también que si quisieras abreviar tus destilaciones, divide la materia en distintas partes (esto es, en vasijas y cucúrbitas), y cada parte ponla en su alambique, y destílala en su baño, y conseguirás una operación abreviada, y pueden ser puestos todos los elementos en un baño largo.» — reconoce que las destilaciones son largas por la viscosidad del agua y del aire, y ofrece abreviarlas repartiendo la materia en varias vasijas y alambiques.
«Por medio de cualquier propiedad de las dichas sustancias los Filósofos demuestran efectivamente que en la composición de la plata viva, tal como se encuentra en su propio mineral, se hallan los humores peculiares: en primer lugar hay el humor frío y el flemático, que participan de la primera tierra, la cual sólo humedece toda esta materia, la cual en una larga disolución es aumentada.» — la obra atribuye a los Filósofos los humores de la plata viva y nombra el primero: el humor frío y flemático de la primera tierra, que solo humedece la materia.
«En tercer lugar aparece en ésta de manera sutil el humor untuoso que participa de la tercera sustancia terrestre: éste es quien causa la sutilidad de la sustancia, en la cual aparece sin inflamación.» — el tercero es el humor untuoso, de la tercera sustancia terrestre, que causa la sutilidad de la sustancia y aparece en ella sin inflamación.
«El segundo es el humor mediano radical, cultivado y humedecido en las partes inesenciales por la tierra propicia, la cual nunca se separa de sí misma» — el segundo es el humor mediano radical, humedecido por la tierra propicia en las partes inesenciales, que nunca se separa de sí misma.
«y nuestra plata viva volátil, incombustible y aérea, por la cual todo aquello que germina y nace puede crecer y multiplicarse con su pura materia» — de esas dos sustancias medias sale la plata viva volátil, incombustible y aérea por la que crece y se multiplica cuanto germina y nace.
«antes bien, cualquiera se disuelve en cualquier otra similar a sí misma por su composición homogénea» — la homogeneidad es el criterio de unión: cada parte se disuelve en la que le es similar por composición, o se estabiliza con ella por unión fuerte.
«pero la flema innatural oportuna de ésta a veces por accidente se convierte en un radical húmedo, que posteriormente se convierte a la especie del metal más refulgente.» — la flema innatural se convierte por accidente en radical húmedo y de ahí en el metal más refulgente; la obra lo consigna como accidente y no como regla.
«que en este Arte Real no debes inquirir respecto de sus propiedades, sino de sus causas que hay en la latitud de la naturaleza metálica. haremos saber a tu intelecto que la plata viva es tal en cuanto que principal licuable y que primer elemento metálico.» — reorienta la indagación del Arte Real hacia las causas en la latitud de la naturaleza metálica y no hacia las propiedades, y pone la plata viva como principal licuable y primer elemento metálico.
«Y para mejor entendimiento de la diferencia del azufre y de la plata viva a través de las sustancias separadas referidas a sus composiciones, te haremos saber que la plata viva contiene su propio azufre cálido y agudo:» — la diferencia entre azufre y plata viva no es de sustancias ajenas: cada uno contiene al otro, y la plata viva su propio azufre cálido y agudo.
«pues dicha plata viva en su raíz es por índole natural en primer lugar tierra blanca, sutil, sulfúrica, cálida y aérea, mixta y recogida en agua clara, hasta que se convierte en sustancia homogénea de naturaleza metálica con mesura de proporción veraz clara y elemental con la cooperación de la influencia estelífera» — describe la raíz de la plata viva como tierra blanca sutil, sulfúrica, cálida y aérea recogida en agua clara, con la influencia estelífera cooperando en su homogeneidad.
«la virtud de la forma metalífica por la gran concordancia de dicha materia como causa divina y digna, por la cual se completa la individualidad de la plata viva, en la cual se detiene primeramente la forma de naturaleza metálica de tal modo que lo seco es atemperado por lo húmedo y lo húmedo por lo seco sin la separación de uno u otro.» — la forma metalífera se completa en la plata viva atemperando lo seco por lo húmedo y lo húmedo por lo seco, sin separar uno de otro.
«Con esta definición puedes entender que es por razón de un compuesto fuerte de una mixtura fuerte de húmedo y seco en su raíz, tal como te dijimos respecto de estas dos sustancias separadas, a saber, de la tierra y del agua» — funda esa definición en la mixtura fuerte de húmedo y seco en la raíz, esto es, de tierra y agua como las dos sustancias separadas.
«cuando decimos azufre o plata viva entonces se confunde el intelecto, pues todo proviene de una sola composición» — señala el punto en que su propia nomenclatura confunde el intelecto —decir azufre o decir plata viva— porque todo proviene de una sola composición.
«pero cuando decimos plata viva vulgar, entiende agua por su vivacidad (extraída de vitriolo y sal pétrea) según la virtud y la razón que su sujeto demande por extrema y media con las sustancias separadas por sublimación natural concordante y simbolizante en la naturaleza» — deshace la confusión por precisión terminológica: plata viva vulgar nombra el agua por su vivacidad, extraída de vitriolo y sal pétrea.
«aunque haya azufre en todos los elementos, no obstante éste nunca sea exterminable pues no es más que vapor y acción aérea y fuego.» — y azufre exterminable nombra la propiedad del elemento terrestre; hay azufre en todos los elementos y aun así no es exterminable, por ser vapor, acción aérea y fuego.
«De ello depende nuestro gran secreto, por el cual cualquier radical húmedo es sublimado, cuando hubiera sido abstraído de la raíz bajo tierra sin el exterminio o la combustión de su cara tintura, que recibió exterminio por virtud del elemento terrestre.» — enuncia lo que llama su gran secreto: el radical húmedo se sublima una vez abstraído de la raíz bajo tierra, sin exterminar ni quemar su tintura.
«pero cuando repetidamente revierte, no es exterminable a causa de la propiedad que recibe de su humedad:» — y al revertir repetidamente deja de ser exterminable, por la propiedad que recibe de su humedad.
«hasta con el agua, que es plata viva, el protector común de su combustión.» — asigna a la plata viva, entendida como agua, el oficio de protector común contra la combustión de lo que se saca de la tierra.
«A continuación te indicamos que en la susodicha tierra por la virtud elemental se hallan las tres sustancias de la tierra» — la virtud elemental de la tierra sostiene tres sustancias, que la obra pasa a distinguir una por una.
«la primera es la sutil para la sensibilidad humana, (vitriolo) pero de hecho se encuentra gruesa, grave, oscura y tenebrosa, que impide la claridad luminosa y que sea traspasado el cuerpo: esta se encuentra en la cualidad seca y fría, de la naturaleza del vidrio.» — la primera es el vitriolo: parece sutil a la sensibilidad humana y de hecho es grueso, oscuro y opaco, de cualidad seca y fría y de la naturaleza del vidrio.
«La segunda (de la piedra salina) es en balde sutil a la sensibilidad humana, pero de hecho se halla en forma de hollín lejos de la perfección por causa de su cualidad extrema, que es cálida y seca en una gran quema: y esta sustancia participa de los sulfuros que queman por todas partes» — la segunda es la piedra salina, en forma de hollín, cálida y seca en gran quema, que participa de los sulfuros que queman por todas partes.
«y son estas dos sustancias en la propia vasija aquellas entre las cuales la plata viva crece, a saber aquella de la cual hablamos en la obra de la naturaleza y que es como un feto en una matriz.» — entre esas dos sustancias crece la plata viva dentro de su propia vasija, y la obra lo compara con un feto en una matriz.
«La tercera sustancia terrestre es la tierra intermedia cálida y húmeda aérea y sutil y para la sensibilidad media humana no es propiamente tierra, sino vapor extraído de aquellas dos anteriores y de hecho se encuentra en gran perfección, pues es la naturaleza pura y el radical húmedo de la cual nuestra piedra recibió gradualmente su nacimiento inmaculado con su propiedad metálica: por ello dijeron los Filósofos que esta sustancia la debes separar por sublimación de las susodichas otras sustancias que son el vitriolo y la sal.» — la tercera es la tierra intermedia, vapor cálido y húmedo sacado de las otras dos, que es la naturaleza pura y el radical húmedo de donde nace la piedra; la obra atribuye a los Filósofos la orden de separarla por sublimación del vitriolo y la sal.
«(ésta es la sublimación del Mercurio), pues de esta sustancia consta nuestra piedra.» — la obra añade a la advertencia de Morienus su propia identificación: esa extracción es la sublimación del Mercurio, y de esa sustancia consta la piedra.
«para el conocimiento de las propiedades de las sustancias naturales: si éstas no las considerases como sustancias separadas nunca realmente entenderías sus propiedades en el verdadero lenguaje.» — condiciona el conocimiento de las propiedades a considerar las sustancias como separadas: sin esa distinción no se las entiende en el verdadero lenguaje.
«Y es que los Filósofos hablan claramente de ellas en su filosofía, sobretodo de su naturaleza, porque la filosofía no es más que la revelación de los secretos de la naturaleza en un lenguaje natural apropiado, sin el cual las sustancias de la naturaleza no pueden ser dadas a conocer, tal como cualquier otra causa o animal o planta, si no llevasen nombre, o efecto, que generalmente da noticia de una causa habida.» — define la filosofía como manifestación de los secretos de la naturaleza en un lenguaje natural apropiado, sin el cual las sustancias no pueden darse a conocer, como no lo harían un animal o una planta sin nombre.
«Diversos fueron los lenguajes inventados por los diversos Filósofos para la naturaleza. Por ello cada cual en su filosofía habló lo más claro posible siguiendo el curso de la naturaleza, cuidándose de la idoneidad de sus figuras, aunque un» — admite la pluralidad de lenguajes filosóficos y la desigualdad entre ellos, según lo buen expositor que fuera cada autor y el cuidado que pusiera en sus figuras.
«Y no debes creer que los santos y buenos Filósofos en su filosofía te ocultaron su sentido, pues no sería parte de la verdadera filosofía, porque su propiedad y exigencia máxima consiste en la revelación adecuada y con claro propósito y radiosa claridad de la causa oculta y la pura manifestación sin ocultación,» — contra la doctrina del secreto: sostiene que los buenos Filósofos no ocultaron su sentido, porque la exigencia máxima de la filosofía es la manifestación pura sin ocultación.
«tal como hace el oro en su propio horno. De Ramon Llull.» — cierra con el símil del oro depurado en su propio horno y con la línea de atribución, que en la fuente va suelta al pie; se consigna como atribución declarada por el texto, descartada por la historiografía del corpus pseudoluliano.
Sobre la obra
3 entradas — lo que el aparato y la investigación dicen de ella«Nota aquí de que modo tras la inhumación se produce en primer lugar a través de las cenizas una destilación, mientras en ocasiones otras se realiza primero a través del baño; pero así sea aquí la destilación para que pueda el aire extraerse de la tierra por medio del agua; aquel en si contiene fuego, debes tenerlo presente].» — la edición castellana intercala entre corchetes notas de lectura que no son del tratado; ésta compara el orden de destilación por cenizas y por baño y toma partido por uno de los dos.
«creo que esto se hace para secar el lodo, así como para calentar primero el vidrio para que la vasija, con el fuego y las llamas que deberán producirse en el horno, que estará fría cuando reciba por encima aquel fuego, no se rompa].» — la misma mano conjetura en primera persona por qué se calienta antes el vidrio; el *creo que* marca la voz del editor moderno, no la del tratado.
«creo que se trata de la destilación por alambique, o el baño en este con sal y vinagre]» — el editor identifica por conjetura la rectificación con una destilación por alambique o un baño con sal y vinagre; la equivalencia es suya y no está en el tratado.
Conceptos tratados
Cuerpo Volatil — Materia que asciende; siete veces mayor que el estable, se une nueve días bajo fuego mediano.
Cuerpo Estable — Materia densa y fija, base de la transformación; queda en la parte más baja.
Radical Humedo — Elemento esencial de humedad que, sublimado, da la sustancia pura de la piedra.
Imbibicion — «Todo el conocimiento de los filósofos se centra en la imbibición».
Plata Viva — Primer elemento metálico y principal licuable; forma metalífera que atempera lo seco por lo húmedo sin separarlos.
Primera Rueda de la Corrupcion — Separa lo grueso de lo fino por filtros sucesivos y reúne la tierra hasta que no quede ninguna por unir.
Segunda Rueda Circular — Repite la primera sobre el cuerpo ya afinado, ahora como cocción de perfección.
Horno Secreto de los Filosofos — Vasija de tierra agujereada sobre baño de agua donde el compuesto se pudre cuarenta días.
Humor — Agua pura destilada al baño, pura por la propiedad de su naturaleza fría.
Rectificacion de los Elementos — Séptima destilación tras la cual los elementos se dividen con presteza.
Reduccion — Segunda digestión: el cuerpo estable calcinado se rejunta con un volátil húmedo y disuelto.
Congelacion — Ha de ser media y no extrema; en el extremo el espíritu no permanece en el cuerpo volátil húmedo.
Disolucion — Operación opuesta a la congelación; en su extremo corrompe entero el proceso del azufre.
Proporcion — Relación entre dos medidas propíncuas que no se aparta de su especie.
Sensibilidad — Facultad por la que se percibe la proporción; sin ella no hay cálculo posible de congelación ni disolución.
Figura de Siete Letras — Ordena calor, frigidez, sequedad, humedad, congelación y disolución; el texto la anuncia y la declara omitida.
Medida — Condición del Arte: sin ella no hay provecho de piedra alguna, y a ella se atribuye transformar en oro todo metal.
Sublimacion — Paso del cuerpo al vapor; lo que está entre estable y volátil solo sube con fuego intensísimo.
Azufre Puro — Mercurio sublimado que conserva su humedad y no se quema; sustancia media y virtud ponderada.
Asamiento — Calor que separa el elemento húmedo y produce las mortificaciones.
Mortificaciones — Efecto del asamiento; traspasan las verdaderas paradas.
Contrariedad — De la oposición entre estabilidad y volatilidad saca la obra la verdadera concordancia.
Calcinar — Última preparación, aplicada a lo que no puede ser disuelto.
Elixir — Forma que resulta de materia hábil de la piedra, fermento preparado, agua condensada y aceite limitado.
Azufre (principio sulfúreo) — Una de las dos extremidades de que se generan los metales, junto a la plata viva.
Grossities Ignis — Sustancia terrestre del oro, con más plata viva incorruptible que azufre corrupto.
Principio de Amigabilidad — Razón por la que la plata viva se mezcla antes consigo misma, luego con el oro y después con la plata.
Azufre Blanco — Principio del Elixir de plata, con agua blanca y su propio fermento.
Azufre Rubeo — Principio del Elixir de oro, con agua rúbea y su propio fermento.
Sigillatio — Conduce a la virtud formativa al fabricar su elemento húmedo pasivo.
Virtud Formativa — Calor y espíritu obrando como alma artesana, a la manera de quien fabrica según la forma de su pensamiento.
Humor Frio y Flematico — Primer humor de la plata viva, de la primera tierra; solo humedece la materia.
Humor Mediano Radical — Segundo humor, humedecido por la tierra propicia, que nunca se separa de sí misma.
Humor Untuoso — Tercer humor, de la tercera sustancia terrestre; causa la sutilidad y aparece sin inflamación.
Azufre Exterminable — Nombra la propiedad del elemento terrestre; no es exterminable, por ser vapor, acción aérea y fuego.
Vitriolo — Primera sustancia terrestre: parece sutil y es gruesa, seca y fría, de la naturaleza del vidrio.
Piedra Salina — Segunda sustancia terrestre, en forma de hollín, cálida y seca, con sulfuros que queman.
Tierra Intermedia — Tercera sustancia terrestre: vapor cálido y húmedo sacado de las otras dos; naturaleza pura y radical húmedo.
Virtud Elemental — Propiedad de la tierra que sostiene sus tres sustancias.
Verdadero Lenguaje de los Filosofos — Nomenclatura natural sin la cual las propiedades de las sustancias no pueden entenderse.