«MIDWAY THROUGH the twentieth century, two unusual new molecules, organic compounds with a striking family resemblance, exploded upon the West.» — Pollan abre datando el asunto del libro en dos moléculas emparentadas que irrumpen en Occidente a mediados del siglo XX; el libro entero se ordena alrededor de esas dos, LSD y psilocibina.
How to Change Your Mind: What the New Science of Psychedelics Teaches Us About Consciousness, Dying, Addiction, Depression, and Transcendence
How to Change Your Mind · Cómo cambiar tu mente
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Reportaje de Michael Pollan sobre el renacimiento de la investigación con psicodélicos, cuyo título y subtítulo completos solo se leen en la ficha de la Library of Congress impresa en la página de derechos: «Title: How to change your mind : what the new science of psychedelics teaches us about consciousness, dying, addiction, depression, and transcendence / Michael Pollan.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 4». La misma plana registra «Names: Pollan, Michael, 1955– author.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 4».
El pie editorial se imprime en esa misma plana: «PENGUIN PRESS An imprint of Penguin Random House LLC 375 Hudson Street New York, New York 10014 penguin.com» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 4», con «Copyright © 2018 by Michael Pollan» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 4». La plana 3, que el Contents anuncia como Title Page, y las planas 5 y 6, que anuncia como Dedication y Epigraph, no tienen capa de texto en este troceo: el volumen entra por su catálogo de obras anteriores y por la página de derechos.
El libro se declara a sí mismo como la historia de ese renacimiento y como historia doble: «How to Change Your Mind is the story of this renaissance. Although it didn’t start out that way, it is a very personal as well as public history.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 11». Y declara los modos narrativos que mezcla: «With that in mind, How to Change Your Mind approaches its subject from several different perspectives, employing several different narrative modes: social and scientific history; natural history; memoir; science journalism; and case studies of volunteers and patients.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 20».
Declara también sus límites antes de empezar. Renuncia a la exhaustividad: «In telling the story of psychedelic research, past and present, I do not attempt to be comprehensive. The subject of psychedelics, as a matter of both science and social history, is too vast to squeeze between the covers of a single book.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 20». Y advierte de a quién deja fuera: «my narrative follows a small number of pioneers who constitute a particular scientific lineage, with the inevitable result that the contributions of many others have received short shrift.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 20».
Quien narra se sitúa de entrada, y lo hace como escéptico: «My default perspective is that of the philosophical materialist, who believes that matter is the fundamental substance of the world and the physical laws it obeys should be able to explain everything that happens. I start from the assumption that nature is all that there is and gravitate toward scientific explanations of phenomena.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 16». Y acota ese punto de partida en la misma plana: «That said, I’m also sensitive to the limitations of the scientific-materialist perspective and believe that nature (including the human mind) still holds deep mysteries toward which science can sometimes seem arrogant and unjustifiably dismissive.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 16».
El prólogo cierra eligiendo el nombre de la clase de moléculas, y la elección es del autor: «A final word on nomenclature. The class of molecules to which psilocybin and LSD (and mescaline, DMT, and a handful of others) belong has been called by many names in the decades since they have come to our attention. Initially, they were called hallucinogens.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 21». Descarta uno de los nombres propuestos —«Hoping to escape those associations and underscore the spiritual dimensions of these drugs, some researchers have proposed they instead be called “entheogens”—from the Greek for “the divine within.” This strikes me as too emphatic.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 21»— y se queda con otro por razón etimológica: «Despite the 1960s trappings, the term “psychedelic,” coined in 1956, is etymologically accurate. Drawn from the Greek, it means simply “mind manifesting,” which is precisely what these extraordinary molecules hold the power to do.» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 21».
El volumen se ordena en prólogo, seis capítulos y epílogo, seguidos de glosario, agradecimientos, notas, bibliografía, índice y las notas al pie recogidas al final: el Contents imprime «Prologue: A New Door», «CHAPTER ONE A Renaissance», «CHAPTER TWO Natural History: Bemushroomed», «CHAPTER THREE History: The First Wave», «CHAPTER FOUR Travelogue: Journeying Underground», «CHAPTER FIVE The Neuroscience: Your Brain on Psychedelics», «CHAPTER SIX The Trip Treatment: Psychedelics in Psychotherapy» y «Epilogue: In Praise of Neural Diversity» «Pollan — How to Change Your Mind (2018), ed. inglés 2018, declarado por la página de derechos («Copyright © 2018 by Michael Pollan») y por la descripción de la Library of Congress («New York : Penguin Press, 2018»), ambas en la plana 4 · p. 7».
2318 afirmaciones · 1 fuente · 1 atribución
Atribución
se consigna, jamás se afirma«Pollan — How to Change Your Mind (2018) · p. 4»
Cadena de la obra
el testimonio procesado, en esmeraldaAfirmaciones
2318 entradas — la voz de la obra, con su pasaje2318 pasajes
«As it happened, the arrival of these disruptive chemistries coincided with another world historical explosion—that of the atomic bomb. There were people who compared the two events and made much of the cosmic synchronicity. Extraordinary new energies had been loosed upon the world; things would never be quite the same.» — Pollan consigna la coincidencia de fechas entre las dos moléculas y la bomba atómica, y atribuye a otros —no a sí mismo— la lectura de esa coincidencia como sincronicidad cósmica.
«The first of these molecules was an accidental invention of science.» — Pollan distingue el origen de las dos moléculas: la primera, dice, es un invento accidental de la ciencia.
«Lysergic acid diethylamide, commonly known as LSD, was first synthesized by Albert Hofmann in 1938, shortly before physicists split an atom of uranium for the first time.» — Pollan data la primera síntesis del LSD en 1938, por Albert Hofmann, y la sitúa poco antes de la primera fisión del uranio.
«Hofmann, who worked for the Swiss pharmaceutical firm Sandoz, had been looking for a drug to stimulate circulation, not a psychoactive compound.» — según Pollan, Hofmann trabajaba para Sandoz y buscaba un estimulante de la circulación, no un psicoactivo: el hallazgo no fue lo buscado.
«It wasn’t until five years later when he accidentally ingested a minuscule quantity of the new chemical that he realized he had created something powerful, at once terrifying and wondrous.» — Pollan fecha cinco años después la ingesta accidental con que Hofmann advirtió lo que tenía entre manos, y califica el efecto con los dos términos a la vez, terrorífico y maravilloso.
«The second molecule had been around for thousands of years, though no one in the developed world was aware of it.» — Pollan contrapone el origen de la segunda molécula: milenaria, e ignorada por el mundo desarrollado.
«Produced not by a chemist but by an inconspicuous little brown mushroom, this molecule, which would come to be known as psilocybin, had been used by the indigenous peoples of Mexico and Central America for hundreds of years as a sacrament.» — Pollan atribuye la psilocibina a un hongo y no a un químico, y declara su uso sacramental entre los pueblos indígenas de México y Centroamérica.
«Called teonanácatl by the Aztecs, or “flesh of the gods,” the mushroom was brutally suppressed by the Roman Catholic Church after the Spanish conquest and driven underground.» — Pollan da el nombre nahua del hongo con su traducción y sostiene que la Iglesia católica lo suprimió tras la conquista, empujándolo a la clandestinidad.
«In 1955, twelve years after Albert Hofmann’s discovery of LSD, a Manhattan banker and amateur mycologist named R. Gordon Wasson sampled the magic mushroom in the town of Huautla de Jiménez in the southern Mexican state of Oaxaca.» — según Pollan, el banquero neoyorquino y micólogo aficionado R. Gordon Wasson probó el hongo en Huautla de Jiménez, Oaxaca, en 1955.
«Two years later, he published a fifteen-page account of the “mushrooms that cause strange visions” in Life magazine, marking the moment when news of a new form of consciousness first reached the general public.» — Pollan fija en el reportaje de Wasson en Life el momento en que la noticia de esa forma de consciencia llega al público general; la frase entrecomillada es el título del artículo tal como él lo cita.
«The impact of these two molecules is hard to overestimate.» — Pollan enuncia sin matizar la magnitud del efecto de las dos moléculas, y es de las pocas frases del prólogo donde no se pone límite.
«The advent of LSD can be linked to the revolution in brain science that begins in the 1950s, when scientists discovered the role of neurotransmitters in the brain.» — Pollan liga la llegada del LSD a la revolución de los años cincuenta en las ciencias del cerebro y al descubrimiento del papel de los neurotransmisores.
«That quantities of LSD measured in micrograms could produce symptoms resembling psychosis inspired brain scientists to search for the neurochemical basis of mental disorders previously believed to be psychological in origin.» — según Pollan, que microgramos produjeran síntomas parecidos a la psicosis movió a buscar una base neuroquímica de trastornos que se tenían por psicológicos.
«At the same time, psychedelics found their way into psychotherapy, where they were used to treat a variety of disorders, including alcoholism, anxiety, and depression.» — Pollan consigna el uso terapéutico temprano y enumera los trastornos tratados, que son los mismos que el libro seguirá en el capítulo Six.
«For most of the 1950s and early 1960s, many in the psychiatric establishment regarded LSD and psilocybin as miracle drugs.» — Pollan atribuye a buena parte del establecimiento psiquiátrico de los cincuenta y principios de los sesenta la consideración de estas sustancias como drogas milagrosas.
«The arrival of these two compounds is also linked to the rise of the counterculture during the 1960s and, perhaps especially, to its particular tone and style. For the first time in history, the young had a rite of passage all their own: the “acid trip.”» — Pollan liga la llegada de los dos compuestos al surgimiento de la contracultura y a su tono, y llama rito de paso propio de los jóvenes al viaje de ácido.
«Instead of folding the young into the adult world, as rites of passage have always done, this one landed them in a country of the mind few adults had any idea even existed.» — Pollan invierte la definición clásica del rito de paso: este no integraba al mundo adulto sino que depositaba a los jóvenes en un país mental que los adultos desconocían.
«The effect on society was, to put it mildly, disruptive.» — Pollan resume con atenuación declarada el efecto social de ese rito de paso.
«The dark side of psychedelics began to receive tremendous amounts of publicity—bad trips, psychotic breaks, flashbacks, suicides—and beginning in 1965 the exuberance surrounding these new drugs gave way to moral panic.» — Pollan data en 1965 el vuelco de la euforia al pánico moral, y enumera lo que entonces recibió publicidad: malos viajes, brotes psicóticos, flashbacks, suicidios.
«By the end of the decade, psychedelic drugs—which had been legal in most places—were outlawed and forced underground.» — Pollan consigna que las sustancias eran legales en casi todas partes antes de la prohibición de fines de los sesenta.
«At least one of the twentieth century’s two bombs appeared to have been defused.» — Pollan cierra la metáfora de las dos bombas del siglo XX diciendo que una pareció desactivada, con el verbo en condicional aparente que el capítulo Three desarrolla.
«Beginning in the 1990s, well out of view of most of us, a small group of scientists, psychotherapists, and so-called psychonauts, believing that something precious had been lost from both science and culture, resolved to recover it.» — Pollan atribuye el reinicio a un grupo pequeño de científicos, psicoterapeutas y psiconautas convencidos de que se había perdido algo valioso; el móvil que les adjudica es de recuperación, no de novedad.
«Today, after several decades of suppression and neglect, psychedelics are having a renaissance.» — Pollan nombra renacimiento al estado presente del asunto, que es la tesis que da título al capítulo One.
«A new generation of scientists, many of them inspired by their own personal experience of the compounds, are testing their potential to heal mental illnesses such as depression, anxiety, trauma, and addiction.» — Pollan declara que a muchos de los científicos nuevos los mueve su propia experiencia con los compuestos, dato que el capítulo One convierte en asunto.
«One good way to understand a complex system is to disturb it and then see what happens.» — Pollan formula el principio metodológico con que justifica el uso de los psicodélicos en el laboratorio: perturbar un sistema complejo para entenderlo.
«By smashing atoms, a particle accelerator forces them to yield their secrets.» — la analogía con que Pollan traslada ese principio del acelerador de partículas al cerebro.
«By administering psychedelics in carefully calibrated doses, neuroscientists can profoundly disturb the normal waking consciousness of volunteers, dissolving the structures of the self and occasioning what can be described as a mystical experience.» — Pollan describe la operación del laboratorio como disolución de las estructuras del yo que ocasiona lo que puede describirse como experiencia mística; el rodeo de la última cláusula es suyo y no se le quita.
«Already this work is yielding surprising insights into the “neural correlates” of the sense of self and spiritual experience.» — Pollan sitúa el rendimiento de ese trabajo en los correlatos neurales del sentido del yo y de la experiencia espiritual, y entrecomilla el término técnico.
«The hoary 1960s platitude that psychedelics offered a key to understanding—and “expanding”— consciousness no longer looks quite so preposterous.» — Pollan revisa el lugar común sesentero de la expansión de la consciencia: no lo suscribe, dice que ya no parece tan descabellado.
«Everything I was learning about the third-person history of psychedelic research made me want to explore this novel landscape of the mind in the first person too—to see how the changes in consciousness these molecules wrought actually feel and what, if anything, they had to teach me about my mind and might contribute to my life.» — Pollan cuenta por qué el reportaje se volvió también memoria: la historia en tercera persona lo empujó a la primera; el motivo que declara es de aprendizaje, no de cura.
«THIS WAS, FOR ME, a completely unexpected turn of events. The history of psychedelics I’ve summarized here is not a history I lived.» — Pollan deslinda su propia biografía de la historia que cuenta: nació en 1955 pero no vivió esa historia.
«I was born in 1955, halfway through the decade that psychedelics first burst onto the American scene, but it wasn’t until the prospect of turning sixty had drifted into view that I seriously considered trying LSD for the first time.» — Pollan data su primera consideración seria del LSD en las vísperas de sus sesenta años y la da como improbable en alguien de su generación.
«But I was only twelve years old in 1967, too young to have been more than dimly aware of the Summer of Love or the San Francisco Acid Tests.» — Pollan se excluye de la generación psicodélica por edad: doce años en 1967, demasiado joven para el Verano del Amor.
«I must have been in junior high school when a scientist reported (mistakenly, as it turned out) that LSD scrambled your chromosomes; the entire media, as well as my health-ed teacher, made sure we heard all about it.» — Pollan recuerda el informe —que él marca como equivocado en el paréntesis— de que el LSD dañaba los cromosomas, y el eco que le dieron los medios y su maestra de salud.
«Linkletter began campaigning against LSD, which he blamed for the fact his daughter had jumped out of an apartment window, killing herself.» — según Pollan, el presentador Art Linkletter hizo campaña contra el LSD culpándolo de la muerte de su hija; el libro consigna la atribución de Linkletter sin suscribirla.
«LSD supposedly had something to do with the Manson murders too.» — Pollan consigna con marca explícita de rumor la atribución de los crímenes de Manson al LSD.
«It worked on me: I’m less a child of the psychedelic 1960s than of the moral panic that psychedelics provoked.» — Pollan se coloca a sí mismo: no hijo de los sesenta psicodélicos sino del pánico moral que siguió, lo que fija desde dónde mira el reportaje entero.
«I also had my own personal reason for steering clear of psychedelics: a painfully anxious adolescence that left me (and at least one psychiatrist) doubting my grip on sanity.» — Pollan declara el segundo motivo para haberlos evitado: una adolescencia ansiosa que lo dejó dudando de su cordura, a él y al menos a un psiquiatra.
«Years later, in my late twenties and feeling more settled, I did try magic mushrooms two or three times.» — Pollan cuenta que sí probó hongos dos o tres veces a fines de sus veinte; es el antecedente que el capítulo Four retoma.
Sobre la obra
27 entradas — lo que el aparato y la investigación dicen de ella27 pasajes
«ALSO BY Michael Pollan Cooked Food Rules In Defense of Food The Omnivore’s Dilemma The Botany of Desire A Place of My Own» — el catálogo editorial que abre el volumen lista los libros anteriores del autor; es aparato del editor, no voz de la obra, y el troceo imprime los títulos en renglones sueltos.
«Penguin supports copyright. Copyright fuels creativity, encourages diverse voices, promotes free speech, and creates a vibrant culture. Thank you for buying an authorized edition of this book and for complying with copyright laws by not reproducing, scanning, or distributing any part of it in any form without permission. You are supporting writers and allowing Penguin to continue to publish books for every reader.» — la declaración antipiratería que Penguin Press imprime en la página de derechos, firmada por el editor y no por el autor.
«Image here and here from “Homological scaffolds of brain functional networks,” by G. Petri, P. Expert, F. Turkheimer, R. Carhart-Harris, D. Nutt, P. J. Hellyer, and F. Vaccarino, Journal of the Royal Society Interface, 2014.» — el crédito de las dos figuras del cerebro que el volumen reproduce, atribuidas por el editor al artículo de Petri, Expert, Turkheimer, Carhart-Harris, Nutt, Hellyer y Vaccarino; es el único sitio donde el ejemplar nombra a los coautores de esa imagen.
«Identifiers: LCCN 2018006190 (print) | LCCN 2018010396 (ebook) | ISBN 9780525558941 (ebook) | ISBN 9781594204227 (hardback)» — los identificadores que la ficha de la Library of Congress imprime en la página de derechos y que fijan el año y la edición del ejemplar procesado.
«Subjects: LCSH: Pollan, Michael, 1955—Mental health. | Hallucinogenic drugs—Therapeutic use. | Psychotherapy patients—Biography. | BISAC: BIOGRAPHY & AUTOBIOGRAPHY / Science & Technology. | MEDICAL / Mental Health.» — las materias con que la Library of Congress cataloga el volumen, que lo clasifican a la vez como biografía y como libro médico; el guion largo de la primera entrada va como lo imprime la fuente.
«NOTE: This book relates the author’s investigative reporting on, and related self-experimentation with, psilocybin mushrooms, the drug lysergic acid diethylamide (or, as it is more commonly known, LSD), and the drug 5-methoxy-N,N-dimethyltryptamine (more commonly known as 5-MeO-DMT or The Toad).» — la nota legal del editor declara de qué sustancias trata el libro, nombrándolas una a una.
«It is a criminal offense in the United States and in many other countries, punishable by imprisonment and/or fines, to manufacture, possess, or supply LSD, psilocybin mushrooms, and/or the drug 5-MeO-DMT, except in connection with government-sanctioned research.» — la misma nota legal advierte que la manufactura, posesión o suministro de esas sustancias es delito salvo en investigación autorizada.
«You should therefore understand that this book is intended to convey the author’s experiences and to provide an understanding of the background and current state of research into these substances. It is not intended to encourage you to break the law and no attempt should be made to use these substances for any purpose except in a legally sanctioned clinical trial.» — el editor acota el propósito del volumen: transmitir la experiencia del autor y el estado de la investigación, y no alentar a infringir la ley.
«The author and the publisher expressly disclaim any liability, loss, or risk, personal or otherwise, that is incurred as a consequence, directly or indirectly, of the contents of this book.» — el deslinde de responsabilidad con que cierra la nota legal del editor.
«Certain names and locations have been changed in order to protect the author and others.» — la declaración del aparato que avisa de que hay nombres y lugares cambiados en el libro; es la que sostiene que los guías clandestinos aparezcan con seudónimo.
«The page numbers in this index refer to the printed version of this book. The link provided will take you to the beginning of that print page.» — el aviso que encabeza el Index declara que sus cifras son las de la versión impresa y no las de este ejemplar electrónico; de ahí que el folio impreso no se pueda derivar de la plana.
«MICHAEL POLLAN is the author of seven previous books, including Cooked, Food Rules, In Defense of Food, The Omnivore’s Dilemma, and The Botany of Desire, all of which were New York Times bestsellers. A longtime contributor to The New York Times Magazine, he also teaches writing at Harvard and the University of California, Berkeley» — la solapa de autor del editor, que lo presenta como autor de siete libros anteriores y como docente; no es voz de la obra.
«In 2010, Time magazine named him in its list of the one hundred most influential people in the world.» — el resto de la solapa de autor, con la distinción que el editor le acredita.
«What’s next on your reading list? Discover your next great read! Get personalized book picks and up-to-date news about this author.» — el aviso comercial con que Penguin cierra el archivo electrónico; aparato del editor, sin relación con el cuerpo del libro.
«CHANGING ONE’S MIND, or one’s subject as a writer, is never easy, and this book would never have been ventured, much less completed, if not for the support and encouragement of the people around me.» — la apertura de los agradecimientos, que juega con el título del libro y declara el cambio de asunto del autor.
«Ann Godoff, my book editor for going on four decades now, didn’t blink or blanch when I told her I wanted to write a book about psychedelics; her enthusiasm and sure-footed editorial guidance through this, our eighth book together, has been a blessing.» — Pollan acredita a su editora de cuatro décadas y consigna que este es el octavo libro que hacen juntos.
«I’m grateful to everyone—the scientists, the volunteers, the patients, the therapists, and the advocates—who endured the multiple, lengthy interviews and all the dumb questions.» — a quiénes agradece Pollan como maestros del asunto, en cinco categorías.
«Special thanks to Bob Jesse, Roland Griffiths, Matthew Johnson, Mary Cosimano, Bill Richards, Katherine MacLean, Rick Doblin, Paul Stamets, James Fadiman, Stephen Ross, Tony Bossis, Jeffrey Guss, George Goldsmith, Ekaterina Malievskaia, Charles Grob, Teri Krebs, Robin Carhart-Harris, David Nutt, David Nichols, George Sarlo, Vicky Dulai, Judson Brewer, Bia Labate, Gabor Maté, Lisa Callaghan, and Andrew Weil.» — la nómina de entrevistados que Pollan agradece por su nombre, y que es el censo de sus fuentes principales.
«Several people took substantial risks in sharing their stories with me; although I can’t thank them publicly, I owe a tremendous debt to the many underground guides who gave so freely of their time, their experience, and their wisdom.» — Pollan consigna la deuda que no puede pagar en público, con los guías clandestinos.
«It is a shame that at least for now their healing practice depends on acts of civil disobedience.» — el juicio con que Pollan cierra esa deuda, sobre una práctica sanadora que depende de la desobediencia civil.
«I spent a productive and pleasurable year as a fellow of the Radcliffe Institute for Advanced Study at Harvard, which gave me the opportunity to research and write the history of psychedelic research in the city where an important chapter of it took place.» — la beca con que Pollan escribió la parte histórica del libro, y en la ciudad donde ocurrió.
«The first of these molecules: Hofmann, LSD, My Problem Child, 40–47.» — la primera entrada del aparato de notas, que remite la historia del LSD a las memorias de Hofmann; la obra tiene ficha propia en este corpus.
«The second molecule: Wasson and Wasson, Mushrooms, Russia, and History, vol. 2.» — la segunda entrada del aparato, que remite la historia del hongo a la obra de los Wasson, también con ficha en este corpus.
«a fifteen-page account: Wasson, “Seeking the Magic Mushroom.”» — la entrada del aparato para el artículo de Life que el capítulo Two recorre.
«“the only joyous invention”: Hofmann, LSD, My Problem Child, 184–85.» — la entrada del aparato que localiza en las memorias de Hofmann la frase de Vogt citada en el capítulo One.
«Bai, Yang, Laura A. Maruskin, Serena Chen, Amie M. Gordon, Jennifer E. Stellar, Galen D. McNeil, Kaiping Peng, and Dacher Keltner. “Awe, the Diminished Self, and Collective Engagement: Universals and Cultural Variations in the Small Self.”» — la primera entrada de la bibliografía, el artículo de Keltner y otros sobre el asombro y el yo pequeño que el capítulo Six usa.
«Barrett, Frederick S., Hollis Robbins, David Smooke, Jenine L. Brown, and Roland R. Griffiths. “Qualitative and Quantitative Features of Music Reported to Support Peak Mystical Experiences During Psychedelic Therapy Sessions.”» — la entrada bibliográfica del artículo sobre la música en las sesiones, que sostiene lo que el capítulo Six dice del papel del repertorio.
Conceptos tratados
Philosophia perennis (filosofía perenne) — Pollan atribuye a Huxley la creencia de que en la base de todas las religiones del mundo hay un núcleo común de experiencia mística, y consigna que un guía clandestino ordena por esa misma idea los símbolos en conflicto de su altar. La casa no suscribe esa tesis: la ficha consigna que Huxley la sostenía y que ese medio la hereda.
Imaginación (phantasia) — La válvula reductora de Huxley y su derivación de Bergson: la mente como receptor sintonizado que admite solo un hilo de consciencia; y el cerebro como máquina de predicción cuya vigilia ordinaria Pollan llama alucinación controlada.
Iniciación (recepción por grados / metamorfosis del ser) — El viaje de dosis alta descrito como rito de paso —el que los jóvenes de los sesenta tuvieron sin sus padres—, con sus instrucciones de vuelo, su ceremonia de umbral y la muerte y renacimiento del yo que el protocolo anuncia de antemano.
Secreto (lo que se jura no fijar por escrito) — Los cuatro siglos en que el uso sacramental del hongo se mantuvo oculto a los occidentales tras la conquista; el seudónimo con que Wasson protegió a María Sabina y que él mismo deshizo; y los guías clandestinos que solo hablan con nombre cambiado.
Gnosis (conocimiento salvífico) — La cualidad noética que Pollan toma de William James: la convicción de que se ha sido admitido a un secreto profundo del universo, y de que lo revelado es verdad y no ocurrencia. Pollan la consigna y no la suscribe.
Microcosmos (el hombre-mundo) — La consciencia unitiva en que el yo se subsume en un todo mayor, dicha por los voluntarios, por Stamets y por el propio Pollan; y la fórmula de Einstein sobre el sentido de separación como ilusión óptica de la consciencia.
Crítica de fuentes (criterios de inclusión y descarte) — Pollan enmienda por escrito la historia recibida: que Leary abriera y cerrara la investigación seria, que la supresión fuera un cierre total, que la teoría del simio drogado sea verificable, que Wasson no torciera su propia experiencia para apuntalar su tesis, y que la expresión hongos mágicos venga de la contracultura y no de un titulista de Time-Life.
Daimon (entidad intermedia, ni ángel ni demonio) — Las presencias que los voluntarios reportan como voces o entidades benévolas: el ángel que Hubbard dice haber visto en un claro, la entidad celeste de Bob Jesse, el dios que se nombra a sí mismo ante Karin Sokel y el ángel de la guarda de la paciente de Londres. Pollan las consigna como lo que ellos cuentan.
Enteógenos (entheogen, el dios dentro) — Pollan registra el término y lo descarta para su libro: dice que algunos investigadores, para escapar del lastre contracultural y subrayar la dimensión espiritual de estas drogas, han propuesto llamarlas *entheogens*, del griego lo divino dentro, y que eso le resulta demasiado enfático, por lo que se queda con *psychedelic*, acuñada en 1956 y etimológicamente exacta. Del nombre que descarta nombra en cambio a sus dueños: lo prefiere Bob Jesse, de quien Pollan anota que el sitio de su Council on Spiritual Practices atenúa ese interés de la organización; lo usa Charles Schuster al decirle a Roland Griffiths que ese grupo tiene ideas interesantes sobre trabajar con enteógenos; encabeza el anuncio de reclutamiento de 1999, que lo glosa entre paréntesis como sustancias que evocan a Dios, del orden del peyote y los hongos sagrados; y a Jonathan Ott le acredita haber ayudado a acuñarlo, en la conferencia donde Ott recorrió su historia desde los misterios eleusinos hasta la inquisición farmacrática y la reforma enteogénica en curso. Pollan añade que a Jesse le importaba usar enteógenos para el bien de las personas sanas más que para sus problemas mentales, y cuenta que los investigadores de la primera ola ensayaron cuatro encuadres sucesivos para estas sustancias, el psicotomimético, el psicolítico, el psicodélico y, más tarde, el enteogénico. Su glosario define *entheogen* como lo que genera lo divino dentro y data la acuñación en los años setenta, por un grupo de estudiosos en el que pone a R. Gordon Wasson, Richard Evans Schultes, Ott y Carl Ruck.