«El Sol es el padre de todos los metales y la Luna es su madre; aunque la Luna reciba su luz del Sol.»
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Se presenta como obra de Ramón Llull, con la Gran Obra — que otorga «tesoro eterno» — revelada al artista por el «Muy Alto» «La Clavícula (pseudo-Llull), trad. castellano · p. 1». Su doctrina abre con el par solar-lunar — «El Sol es el padre de todos los metales y la Luna es su madre; aunque la Luna reciba su luz del Sol» «La Clavícula (pseudo-Llull), trad. castellano · p. 1» —, distingue el Mercurio filosofal del vulgar «La Clavícula (pseudo-Llull), trad. castellano · p. 2» y culmina en la Cabeza de cuervo: «Hijo de la ciencia, entonces tendrás la Cabeza de cuervo que los Filósofos han buscado tanto, sin la cual no puede existir el Magisterio.» «La Clavícula (pseudo-Llull), trad. castellano · p. 5».
Su género lo nombra Rampling: pertenece a la familia de las «llaves» exegéticas del corpus luliano — Elucidatio, Apertorium, Clavicula — que prometen abrir los secretos de los textos «Rampling — The Experimental Fire (2020) · p. 74»; Pereira la sitúa como obra posterior al núcleo, de gran difusión e impresión «Pereira — The Alchemical Corpus Attributed to Raymond Lull (1989) · p. 14».
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Attribution
recorded, never asserted«La Clavícula (pseudo-Llull), trad. castellano · p. 1»
«Los destiladores de Su Majestad · p. 13»
«Principe — The Secrets of Alchemy (2013) · p. 73»
«Copenhaver & Schmitt — Renaissance Philosophy (1992) · p. 301»
«Pereira — The Alchemical Corpus Attributed to Raymond Lull (1989) · pp. 5, 6»
The chain of the work
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«Nuestro Mercurio penetra al mercurio vulgar y se mezcla a él desecando su humedad flemática, quitándole su frialdad.» — el mecanismo, no solo la oposición de cualidades.
«Cuando aparezca el gris se aumentará en un grado de fuego y será dos veces más fuerte.»
«Haced después una amalgama de una onza de verdadero Sol con tres onzas de mercurio vulgar y ponedla sobre el Mercurio de la Luna.» — la primera amalgama, 1:3.
«En el grado primero, la materia supondrá negra como el carbón; entonces se dice que hay eclipse de Sol y de Luna.»
«Hijo de la ciencia, entonces tendrás la Cabeza de cuervo que los Filósofos han buscado tanto, sin la cual no puede existir el Magisterio.»
Cita a Avicena: los metales no pueden transmutarse sino tras ser reducidos a su materia prima.
Tensión doctrinal interna del propio florilegio: Geber se cita advirtiendo contra la práctica del pobre, mientras Alfidius la abre a pobres y ricos por razón y ciencia — las dos tesis conviven.
El «Lazo de amor» permite la unión inseparable entre el Mercurio físico y el mercurio vulgar durante la disolución.
El «Menstruo hediondo»: mezcla destilada de vitriolo rojo y salitre, rectificada siete veces, para extraer el Mercurio lunar del cuerpo perfecto.
La «Cal viva de los Filósofos»: polvo blanco que multiplica el mercurio vulgar en plata verdadera, «Cal viva de los Filósofos y su cantera sulfurosa».
La sinonimia proliferante: jugo lunar, agua de vida, quintaesencia, vino ardiente y mercurio vegetal designan una única sustancia que purifica y disuelve los cuerpos en su primera agua.
El texto remite a obras propias del corpus: al Testamentum, a un «Del Mercurio de los filósofos» y a un «De la Quintaesencia del oro y de la plata» — se autoconstruye una bibliografía luliana.
La analogía cristológica: la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo explican la transformación del cuerpo negro.
«Tratado conocido también con el nombre de Clave universal, en el cual se hallará claramente indicado todo lo que es necesario para completar la Gran Obra.» — el subtítulo con que el tratado se presenta: se anuncia como Clave universal y promete indicar todo lo necesario para completar la Gran Obra.
«Hemos llamado Clavícula a esta obra, porque sin ella es imposible comprender los demás libros nuestros, cuyo conjunto abarca el Arte entero, porque nuestras palabras son oscuras para los ignorantes.» — la voz que habla como Llull declara la función del libro: es la llave sin la cual el resto de sus obras no se entiende, y atribuye esa oscuridad a la ignorancia del lector, no al texto.
«He escrito muchos tratados, muy extensos, pero divididos y oscuros, como puede verse por el Testamentum, donde hablo de los principios, de la naturaleza y de todo lo que se relaciona con el arte; pero el texto ha sido sometido al martillo de la Filosofía. Lo mismo sucede con mí. libro Del Mercurio de los filósofos, en el segundo capítulo: "De la fecundidad de las canteras físicas", e igual con mi libro De la Quintaesencia del oro y de la plata, lo mismo, en fin, con todas mis otras obras donde el arte está tratado de un modo incompleto, salvo que siempre oculté el secreto principal.» — enumera como propias el Testamentum, un Del Mercurio de los filósofos —del que cita el capítulo segundo, De la fecundidad de las canteras físicas— y un De la Quintaesencia del oro y de la plata, y declara que en todas ellas ocultó a propósito el secreto principal; la remisión se consigna como lo que el texto dice de sí mismo, sin adjudicar esas obras.
«Ahora bien, sin ese secreto, nadie puede entrar en las minas de los filósofos y hacer algo útil, por eso, con la ayuda y permiso del Muy Alto, al que plugo revelarme La Gran Obra, hablaré aquí del Arte sin ninguna ficción.» — funda la autoridad del tratado en una revelación del Muy Alto y promete, a diferencia de sus obras anteriores, hablar del Arte sin ficción.
«Pero cuidaos de revelar este secreto a los malos; no lo comuniquéis sino a vuestros amigos íntimos, aunque no debierais revelarlo a nadie, porque es un don de Dios que con él hace un presente a quien le parece bueno. El que le posea, tendrá un tesoro eterno.» — la cláusula de secreto: prohíbe divulgar a los malos, restringe la comunicación a los amigos íntimos y funda la reserva en que el saber es don de Dios; a quien lo posea le promete tesoro eterno.
«Por ende, aprended a purificar lo perfecto por lo imperfecto.» — la fórmula de la vía, invertida respecto de lo esperable: es lo perfecto lo que se purifica por medio de lo imperfecto.
«De estos dos astros depende todo el Magisterio.» — deriva del par Sol-Luna la totalidad del Magisterio, tras definir al Sol padre y a la Luna madre de los metales.
«Según Avicenna, los metales no pueden ser transmutados sino después de haber sido llevados a su materia prima, lo cual es cierto.» — cita a Avicena —grafía *Avicenna* en esta edición— y suscribe la sentencia con un *lo cual es cierto*; es la versión alquímica del *Sciant artifices*, que vale por su cláusula de escape: la transmutación queda abierta si media la reducción a materia prima.
«De modo que necesitarás reducir primeramente los metales a Mercurio; pero no hablo aquí del mercurio corriente, volátil, hablo del Mercurio fijo; porque el Mercurio vulgar es volátil, lleno de una frialdad flemática; es indispensable que sea reducido por el Mercurio fijo, más cálido, más seco, dotado de cualidades contrarias a las del mercurio vulgar.» — distingue los dos mercurios por cualidades contrarias: el corriente es volátil y de frialdad flemática, el fijo es más cálido y más seco, y solo éste puede reducir a aquél.
«Por esto os aconsejo, ¡oh, amigos míos!, que no obréis con el Sol y la Luna, sino después de haberlos llevado a su materia prima, que es el Azufre y el Mercurio de los filósofos.» — nombra la materia prima a la que hay que llevar el Sol y la Luna antes de operar: Azufre y Mercurio de los filósofos.
«aprended a serviros de esa materia venerable, porque, os lo advierto, bajo la fe del juramento si no sacáis el Mercurio de esos dos metales, trabajaréis como ciegos, en la oscuridad y en la duda.» — advierte bajo fe de juramento que quien no extraiga el Mercurio de esos dos metales trabajará a ciegas; el texto se dirige a un auditorio de hijos y amigos, no a un lector cualquiera.
«Nosotros decimos: el mercurio vulgar no puede ser el Mercurio de los Filósofos, por ningún artificio con que haya sido preparado; porque el mercurio vulgar no puede soportar el fuego más que con ayuda de un Mercurio diferente a él, corporal, que sea cálido, seco y más digerido que él.» — cierra la vía de preparar el mercurio común: ningún artificio lo vuelve el de los Filósofos, porque no resiste el fuego sin un Mercurio corporal más digerido que él.
«Nuestro Mercurio corporal se convierte en mercurio fluido, que no moja los dedos; cuando se le pone con el mercurio, vulgar, se une y penetran tan bien, con ayuda de un lazo de amor, que es imposible separarlos el uno del otro, como sucede con el agua mezclada con agua.» — el verbatim del lazo de amor: la unión es inseparable, se compara con agua mezclada con agua y trae una señal práctica de reconocimiento, que el mercurio filosofal no moja los dedos.
«Además, nuestro, Mercurio, después de su transmutación, cambia los metales en metal puro, es decir, en Sol y en Luna, como lo hemos demostrado en la segunda parte de nuestra Práctica.» — remite a la segunda parte de una *Práctica* propia como lugar donde ya demostró la transmutación en Sol y Luna.
«Fijaos también en que nuestro Mercurio físico puede transmutar cien marcos y más, hasta el infinito, todo lo que se posea, de mercurio ordinario, a menos que éste falte.» — declara la capacidad del Mercurio físico sin tope: cien marcos y más, hasta el infinito, con el único límite de que falte materia.
«Así mismo, nuestro Mercurio es activo, cálido y seco mientras que el Mercurio vulgar es frío, húmedo y pasivo como la hembra que permanece en la casa en un calor moderado hasta la obumbración.» — sexualiza la oposición de los dos mercurios: el propio activo, cálido y seco; el vulgar frío, húmedo y pasivo, comparado con la hembra que aguarda en casa.
«Entonces, esos dos mercurios se vuelven negros como el carbón; ahí está el secreto de la verdadera disolución.» — sitúa el secreto de la verdadera disolución en el momento en que los dos mercurios ennegrecen.
«Se presentan entonces bajo la forma de un polvo muy blanco, y engendran hijos machos y hembras por el verdadero lazo del amor.» — describe el producto de la unión: un polvo muy blanco que engendra hijos machos y hembras por el lazo del amor.
«Esos hijos se multiplicarán hasta el infinito, según su especie; porque de una onza de ese polvo, polvo de proyección, elixir blanco o rojo, harás Soles en número infinito, y transmutarás en Luna toda clase de metal salido de una mina.» — atribuye a ese polvo —al que llama también polvo de proyección y elixir blanco o rojo— multiplicación infinita según especie, con una onza como dosis de partida.
«Toma una onza de cal de Luna copelada, calcínala según el modo descrito al final de nuestra obra sobre el Magisterio.» — abre la extracción del Mercurio del cuerpo perfecto con cal de Luna copelada, y remite el modo de calcinarla al final de una obra propia sobre el Magisterio.
«Agregaréis nuestro menstruo hediondo hecho con dos partes de vitriolo rojo y una parte de salitre; de antemano habréis destilado ese menstruo siete veces y le habréis rectificado bien, separándolo de sus impurezas terrosas, de manera que, al último, dicho menstruo sea completamente esencial.» — el verbatim del menstruo hediondo, con su receta y su régimen: dos partes de vitriolo rojo y una de salitre, destilado siete veces y rectificado hasta quedar completamente esencial.
«Entonces se cerrará perfectamente el matraz, y se le pondrá al fuego de cenizas, con algunos carbones, hasta que se vea hervir la materia y disolverse.» — prescribe cerrar el matraz y ponerlo al fuego de cenizas con algunos carbones hasta ver hervir y disolverse la materia.
«Cuando el recipiente esté completamente frío, se le abrirá, y la materia se colocará en otro vaso bien limpio, provisto de su capitel perfectamente cerrado.» — indica esperar el enfriamiento total antes de abrir, y pasar la materia a otro vaso limpio con su capitel cerrado.
«Removed bien con la varilla hasta que veáis aparecer algunos glóbulos de mercurio en la materia; pronto habrá una cantidad bastante grande de él, según la que hayáis empleado de cuerpo perfecto, es decir, de Luna.» — da la señal por la que el texto da la extracción por buena —glóbulos de mercurio en la materia— y hace depender la cantidad obtenida de la de cuerpo perfecto, es decir de Luna, que se haya empleado.
«Tomad tres gros de Luna pura en láminas tenues: haced una amalgama con ellos y cuatro gros de mercurio vulgar bien lavado.» — abre la multiplicación del Mercurio con una amalgama pesada en gros: tres de Luna pura en láminas tenues contra cuatro de mercurio vulgar bien lavado.
«el calor del fuego no debe ser superior al del sol cuando se encuentra en el signo del León.» — fija el primer grado de fuego por una medida astrológica y no por instrumento: no ha de exceder el calor del sol en el signo de León.
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El género de la obra, según Rampling: la Clavícula pertenece a la familia de las llaves exegéticas del corpus luliano — Elucidatio, Apertorium, Clavicula — que prometen abrir los secretos de los textos.
Datación relativa, según Pereira: obra posterior al núcleo del corpus (Testamentum, Codicillus, Epistola accurtationis) que alcanzó gran difusión e impresión.
La edición castellana imprime el tratado desnudo: no trae portada crítica, introducción, nota del traductor, notas al pie ni colofón, de modo que toda la voz del archivo es la del propio tratado.
Concepts treated
Gran Obra — Operación suprema de transmutación que otorga «tesoro eterno».
Mercurio de los filósofos (Mercurius) — «Nuestro Mercurio penetra al mercurio vulgar… desecando su humedad flemática».
Caput Corvi — «La Cabeza de cuervo que los Filósofos han buscado tanto, sin la cual no puede existir el Magisterio».
Quintaesencia (quinta essentia) — Jugo lunar, agua de vida, vino ardiente y mercurio vegetal: una única sustancia; el texto declara una obra propia «De la Quintaesencia del oro y de la plata».
Materia prima — Según Avicena, los metales solo se transmutan tras ser llevados a su materia prima, que aquí se nombra Azufre y Mercurio de los filósofos.
Sciant artifices (la sentencia de Avicena) — La sentencia de Avicena entra con su cláusula de escape: la transmutación queda abierta si media la reducción a materia prima, y el texto la suscribe con un lo cual es cierto.
Secreto (lo que se jura no fijar por escrito) — Prohíbe revelar el secreto a los malos y lo reserva a los amigos íntimos porque es don de Dios; sin él nadie entra en las minas de los filósofos.
Azufre (principio sulfúreo) — La primera conjunción produce un hijo, el Azufre; el Resumen lo identifica después con el aceite apartado y lo multiplica en el alambique.
Nigredo (la obra al negro) — El ennegrecimiento es el secreto de la verdadera disolución, y en el primer grado se lee como eclipse de Sol y de Luna.
Albedo (la obra al blanco) — El tercer grado cierra en blancura: más blanca que la nieve y reducida a polvo más puro que la ceniza.
Rubedo (la obra al rojo) — Subido el fuego tras la blancura, la materia se pone roja como cinabrio y queda reducida a cenizas rojas.
Piedra filosofal (lapis philosophorum) — Tras la primera resolución la Piedra multiplica cien partes y mil tras la segunda, disolviendo, coagulando, sublimando y fijando.
Decknamen (nombres cubiertos) — Una sola sustancia recibe seis nombres seguidos: Tierra Sellada, Azufre, Mercurio, Arsénico, fermento y cal viva.
Lazo de Amor — Une el Mercurio propio al vulgar de modo inseparable, como agua mezclada con agua, y engendra hijos machos y hembras.